Buen debut

El Atlético Valladolid se saca la espina de El Sargal y empieza la temporada con una importante victoria

El Atlético Valladolid remontó un mal inicio para estrenarse en la competición con una importante victoria a domicilio, rompiendo además su maleficio en El Sargal
Victoria Cuenca vs Balonmano Atletico Valladolid Pabellon El Sargal primer partido temporada
Debut liguero con victoria ante el Cuenca | Fuente: Atlético Valladolid

El Balonmano Atlético Valladolid ha comenzado la Liga Asobal con una importante victoria a domicilio por dos goles, rompiendo así su mala racha histórica en la pista conquense de El Sargal. El conjunto pucelano mostró carácter para sobreponerse a un mal comienzo y terminó remontando gracias a su intensidad defensiva y a la seguridad del húngaro Benedek Nagy bajo palos. Tras el descanso, los gladiadores azules mejoraron además su eficacia ofensiva, imprimieron mayor velocidad a su juego y supieron gestionar el encuentro con madurez pese a la juventud de su plantilla.

De esta manera, el Atlético Valladolid consiguió su primer triunfo en Cuenca en la máxima categoría y sumó dos puntos a domicilio que pueden adquirir un gran valor a medida que avance la competición. El inicio del partido fue complicado para los vallisoletanos, que se encontraron con una defensa local muy intensa, teniendo dificultades para correr, los pases al pivote en los seis metros no terminaban de funcionar, la primera línea estaba bien controlada por los conquenses y los extremos apenas recibían balones. Además, Cuenca aprovechaba sus recuperaciones para encontrar goles fáciles, con Moscariello especialmente acertado en los primeros compases, lo que permitió a los locales abrir una importante brecha colocando el 6-2 al minuto 11.

El Cuenca imprimía velocidad a sus ataques y provocaba constantes faltas ofensivas, mientras su repliegue defensivo impedía al Atlético Valladolid acercarse en el marcador. A pesar de no encontrar demasiada fluidez de cara a portería, los locales mantenían el control. Sin embargo, las intervenciones de Beni Nagy y los goles de Serrano permitieron a los pucelanos mantenerse en el encuentro. Las rotaciones fueron entonces determinantes para el equipo visitante. El Atlético Valladolid comenzó a contener mejor los ataques conquenses gracias a su defensa en el centro y el partido empezó a cambiar de signo. Así, un lanzamiento lejano de Fodorean puso por delante a los visitantes (8-9). El conjunto pucelano había conseguido limitar a Cuenca a solo dos goles en 11 minutos, y gracias a un parcial de 1-7, tomó dos tantos de ventaja.

A pesar de la exclusión de Gedo cuando apenas quedaban un par de minutos para el descanso, los vallisoletanos tuvieron la oportunidad de marcharse a vestuarios con tres goles de renta. Sin embargo, un error ofensivo fue aprovechado por Nacho Pizarro para dejar el marcador con un solo tanto de desventaja para los locales.

Incertidumbre hasta el final

Tras el paso por vestuarios, el ritmo del encuentro aumentó considerablemente. El Balonmano Atlético Valladolid mantuvo cerrada su portería gracias a las intervenciones de Nagy y pudo desarrollar un juego mucho más rápido, lo que le permitió recuperar ventaja. El equipo dirigido por David Pisonero llegó a tener la posibilidad de alcanzar los cuatro goles de renta, aunque el Rebi Cuenca, con el húngaro Desci bajo palos y el protagonismo ofensivo de Lima y Fede Pizarro, evitó que los visitantes pudieran abrir una brecha definitiva. El conjunto vallisoletano también sacó partido en esta segunda mitad de la fortaleza de sus pivotes y mantuvo el buen rendimiento en los seis metros mostrado durante el tramo final del primer periodo.

La efectividad ofensiva era elevada, con Tao Gey-Emparan acertando desde los siete metros e Ignacio Suárez y Pisonero generando peligro en las diferentes líneas. Además, los gladiadores azules imponían sus centímetros en el centro de su defensa 6:0, con Gedo y Fodorean, mientras Nagy continuaba convirtiéndose en un muro bajo palos. Cuenca no estaba dispuesto a dar por perdido el partido y mantenía una defensa intensa para seguir con opciones, pero el Atlético Valladolid continuaba mostrándose firme en el segundo periodo, con el 22-25 en el luminoso. En el tramo decisivo, los vallisoletanos alcanzaron los cuatro goles de ventaja, con sus dos peligrosos centrales, Pisonero y Suárez, coincidiendo sobre la pista. Con cinco minutos todavía por delante, el triunfo comenzaba a encarrilarse.

El desenlace, sin embargo, estuvo marcado por la incertidumbre. En un tramo final irregular, los conquenses llegaron a situarse incluso a un solo gol dentro del último minuto. Fue entonces cuando apareció de nuevo la solidez de Beni Nagy, acompañada por un tanto de Serrano, para sentenciar definitivamente el encuentro. De esta manera, el Atlético Valladolid logró así una victoria histórica en El Sargal y estrenó la temporada con dos valiosos puntos lejos de Huerta del Rey con el 26-28 final.