La muerte de dos de los hijos de la familia Sanz Garijo en el siniestro de la A-67 tiñe de luto el deporte vallisoletano
El trágico accidente registrado este domingo en la A-67 a la altura de Herrera de Pisuerga ha dejado una profunda conmoción en Valladolid tras acabar con la vida de Iván Sanz, Irene Garijo y dos de sus hijos, Álvaro e Irene, de 17 y 14 años. La única superviviente de la familia, la pequeña Carlota de 9 años, permanece ingresada en el Hospital de Burgos en estado grave aunque estable, después de haber sido intervenida quirúrgicamente en las últimas horas.
El inmenso dolor provocado por la tragedia se ha extendido a distintos ámbitos de la provincia, especialmente al mundo del vino por ser el padre de la familia, Iván Sanz Cid, director general de la Bodega de la Dehesa de los Canónigos, pero también al deporte y a la comunidad educativa, donde la familia mantenía una estrecha vinculación. En concreto, el hijo mayor, Álvaro Sanz, formaba parte del equipo M16 del VRAC, y desde el club de rugby quisieron despedirse de él y de su familia a través de un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales. La entidad recordó también la relación que les unía con Iván Sanz, cuya bodega ubicada en Pesquera de Duero era patrocinadora del conjunto vallisoletano desde hace años.
En su comunicado, el VRAC trasladó todo su apoyo y cariño a los familiares y allegados de las víctimas y dedicó unas palabras de ánimo a Carlota, deseando su "pronta recuperación". Asimismo, el dolor también ha golpeado al Valladolid Club Voleibol, donde jugaba Irene, la otra hija fallecida de la familia Sanz Garijo. El club deportivo lamentó públicamente el fallecimiento de la joven, así como el de sus padres y su hermano, asegurando que "no hay palabras que puedan aliviar una pérdida así". Además, el equipo vallisoletano quiso enviar su afecto, apoyo y más sentido pésame a todos sus familiares, amigos y seres queridos.
Pésame desde Pinoalbar y Peñalba
La tragedia también ha llenado de tristeza a las comunidades educativas de los colegios Pinoalbar y Peñalba, centros con los que la familia Sanz Garijo había mantenido una relación muy estrecha durante años. Los padres,Iván Sanz e Irene Garijo cursaron allí sus estudios y posteriormente, también lo hicieron sus hijos Álvaro e Irene, por lo que la noticia ha causado una enorme consternación entre profesores, alumnos y antiguos compañeros. Ambos centros educativos difundieron un comunicado conjunto en el que lamentaron el "gran dolor" por la muerte de la familia y destacaron el vacío que deja su pérdida.
"Iván Sanz e Irene Garijo, antiguos alumnos, y sus hijos Irene y Álvaro, alumnos durante estos años, se han marchado al cielo", expresaron los centros en una publicación. "Desde los dos colegios pedimos oraciones, rezamos y nos encomendamos a la Virgen para que dé consuelo a sus familiares y a todos los que tanto les queremos, pidiendo especialmente por la recuperación de su hija pequeña, Carlota", rezaron en su escrito.
Una familia muy conocida
La familia Sanz Garijo era muy conocida entre la sociedad vallisoletana. Su padre, además de ser el director de la Dehesa de los Canónigos, era un empresario vinculado a certámenes enoturísticos y gastronómicos como el Concurso de Tapas de la Ciudad de Valladolid, y además de formar parte de la Junta Directiva de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, conocida como Vitartis, desde marzo de 2025. Su esposa y madre de los menores fallecidos, Irene Garijo, trabajaba en la Diputación de Valladolid, institución que también ha recordado este domingo a la familia con especial cariño para ambas partes por su vínculos profesionales.
En este sentido, el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, ha mostrado públicamente hoy sus condolencias y ha indicado que los fallecidos eran "una familia muy conocida en Valladolid, también a nivel nacional e internacional, que siempre ha defendido nuestra tierra y ha llevado el nombre de Valladolid allí a por donde ha ido". Íscar también tuvo unas palabras de cariño hacia Irene, al ser una de las trabajadoras de la institución que él preside. "Confiamos y así hemos conocido en el día de hoy que en la niña, una vez operada parece que está estable dentro de la gravedad, por lo tanto no tengo palabras. Ayer nos quedamos todos mudos, fue una tarde muy complicada. Las carreteras quitan vidas y esto ha sido una gran tragedia, y no sólo Palencia sino también Valladolid, tiene un vacío muy grande", finalizó el presidente provincial.
La Dehesa de los Canónigos es una empresa familiar fundada por el padre de Iván, Luis Sanz Busto, quien falleció también hace poco más de un año a los 84 años y la hermana Belén Sanz es la enóloga de la bodega. En definitiva, una familia marcada por la tragedia en un siniestro vial y que deja una huella imborrable en la provincia vallisoletana. El velatorio de la familia tendrá lugar en la tarde de este lunes 6 de julio a partir de las 17.00 horas en el Tanatorio de Las Contiendas de Valladolid.


