Los gladiadores azules alargan su mala racha en Liga con la cuarta derrota consecutiva
Horas bajas en el Atlético Valladolid con la cuarta derrota consecutiva. El equipo de David Pisonero no pudo invertir su racha en liga y cayó en la pista del Dicorpebal Logroño La Rioja por cuatro tantos. En un partido, donde los locales reaccionaron en el segundo tiempo, el equipo se esforzó y mostró buena imagen a pesar de la derrota, confiando que con esta mejoría los resultados acabarán llegando.
Los gladiadores azules fueron víctimas de los parciales en la segunda parte ante un rival que mostró un gran nivel defensivo, un eficaz Ledo bajo palos y que tuvo en Cadarso y los hermanos Martínez a sus referentes ofensivos. En los minutos iniciales, la igualdad presidió el choque con mínimas ventajas para uno y otro hasta el 20´. Con un Juan Bar, de nuevo excelente en portería con siete paradas, una efectividad superior al 30% en este periodo, y la defensa contundente del Balonmano Atlético Valladolid, le permitió tomar la delantera por tres tantos, poniendo el 8-11, y dejando 5 minutos sin anotar a su rival.
El buen repliegue de los vallisoletanos impidió que el Dicorpebal Logroño hiciese esta mini brecha más pequeña a pesar de los goles de Álvaro Martínez y los castellanos seguían dominando teniendo balón para irse de cuatro. No pudo ser, pero el equipo mantuvo los tres de renta al descanso, con un marcador que reflejaba el 11-14.
Sin premio pese al esfuerzo
Tras el paso por vestuarios, la presión del Logroño no se hizo esperar. Los locales salieron con una marcha y al Balonmano Atlético Valladolid parecía notar el desgaste. Un parcial de 7-1 puso por delante de nuevo a los riojanos cuya defensa y portería se imponía al ataque pucelano. Los pupilos de Miguel Velasco encontraban de nuevo a Álvaro Martínez en los seis metros, a Pergel en los lanzamientos y su transición no daba tregua. En contra, el cuadro vallisoletano no era capaz de anotar con fluidez y apelaba al recurso de la defensa avanzada 5:1 con Miguel Camino como habitualmente presionando la línea de pase.
Bar conseguía alguna parada de mérito y Gedo muy efectivo, pero Logroño parecía tener el partido controlado, dominaba el ritmo, Ledo en portería era un titán y los locales respondían a los pocos segundos a cada gol de un Atlético Valladolid que cada vez estaba menos sólido atrás y más cansado. Algún gol veloz de los vallisoletanos les permitía seguir soñando con meterse en el choque pero Pisonero tuvo que gastar otro tiempo muerto con el Dicorpebal Logroño ya cinco por delante, colocando el 23-18 al minuto 43. Preciado movía a los suyos con maestría y Miguel Martínez también aprovechaba para martillear a su ex equipo.
Aún así, un último arreón del Atlético Valladolid dio esperanzas, gracias a la racha anotadora de Tao Gey-Emparan, (27-25). Sin embargo, Logroño reaccionó rápido con otro parcial, esta vez de 3-0, y los visitantes se quedaron ya sin fuerzas con la roja a Oliveira para una nueva respuesta que les diera opciones de arañar algún punto, acabando el encuentro con el 32-28 favorable al Dicorpebal Logroño La Rioja en el tercer enfrentamiento oficial entre ambos esta campaña.