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Derrota en Huerta del Rey

El desgaste y una mala segunda parte condena al Atlético Valladolid ante Bidasoa

Un letal Bidasoa Irún impuso su dominio en Huerta del Rey ante un Balonmano Atlético Valladolid que pagó el desgaste físico 
Cronica derrota Atletico Valladolid vs Bidasoa Irun Gedo jugador Huerta del Rey
Gedo durante el partido ante Bidasoa en Huerta del Rey | Fuente: Atlético Valladolid

El Balonmano Atlético Valladolid resistió durante la primera mitad frente a un Bidasoa Irun que atraviesa un gran momento y cuenta con un plantel más amplio y de mayor calidad. Los guipuzcoanos impusieron su superioridad en la segunda parte, manteniendo su lucha por el subcampeonato. Los gladiadores azules lograron mantenerse a la par de su rival histórico durante los primeros 30 minutos, pero el desgaste acumulado tras una semana intensa con cinco días de concentración en Cataluña, en los que disputaron tres partidos exigentes y algunos jugadores acabaron tocados, les pasó factura y no pudieron sostener el ritmo en el segundo tiempo.

La expulsión de Miguel Camino en el minuto 26, la ausencia inesperada de Serrano y la nueva lesión de Toledo, quien había disputado muchos minutos en la primera mitad, afectaron significativamente a los gladiadores azules. Aun así, los chicos de David Pisonero desplegaron un buen juego tanto en defensa como en ataque y con un Bar muy inspirado bajo palos, mantuvieron vivas las esperanzas de su afición hasta el descanso. El encuentro comenzó muy parejo, con ambos equipos intentando tomar el control desde el inicio pero viéndose obligados a conformarse con igualar el marcador. Cada conjunto dosificaba el juego en transición, esforzándose por imponer sus sistemas defensivos.

Rodrigo Salinas desde el lateral derecho fue el encargado de liderar el ataque del Bidasoa, mientras que Juan Bar, con varias paradas decisivas, ayudaba a los vallisoletanos a conservar una ligera ventaja. Además, Tao Gey-Emparan aprovechaba todas las posiciones, tanto al contraataque como desde el lanzamiento de siete metros, para castigar a su antiguo equipo. La conexión con el pivote Gedo permitió a los gladiadores azules alcanzar una primera diferencia alentadora de 9-7 al minuto 13. Álex Mozas no quería sorpresas y reaccionó a tiempo para evitar que el Atlético tomara demasiada ventaja. Varias exclusiones en defensa locales facilitaron que el Bidasoa empatara a 11-11 en el minuto 17.

Para reforzar la defensa, Pisonero introdujo a Miguel Camino, el recuperado José De Toledo y a Fodorean en las filas locales, logrando contener al equipo visitante y manteniendo la igualdad sobre la pista de Huerta del Rey. Sin embargo, tras la expulsión de Miguel Camino, la defensa vallisoletana perdió contundencia y pese al buen rendimiento ofensivo de Tao Gey-Emparan, la calidad de Rodrigo Salinas desniveló el marcador a favor del Bidasoa antes del descanso, situando el electrónico en 16-17.

Control y desgaste del Bidasoa Irun

En la segunda mitad, el Atlético Valladolid acusó más el esfuerzo acumulado durante la semana con el pase a la fase final de la Copa del Rey tras eliminar al Barça Atletic. La defensa guipuzcoana se organizó en un sólido sistema 6:0, con vigilancia individual sobre un inspirado Oliveira, mientras Jevtic y Nevado dominaron el centro. Esto impidió que los vallisoletanos pudieran mover el balón con fluidez. Los errores en ataque de los locales fueron castigados repetidamente por Nevado, que anotó un total de diez tantos y por Dariel García, autor de varias acciones clave. Así, los visitantes lograron una ventaja de hasta cuatro goles (18-22) en el minuto 36, distancia que supieron mantener y ampliar progresivamente.

Asún así, el Balonmano Atlético Valladolid buscó frenar el empuje rival, pero el cambio en portería, sustituyendo a Bar por el capitán César Pérez, no surtió el efecto esperado en el técnico vallisoletanos. Las imprecisiones ofensivas de los locales fueron aprovechadas por Bidasoa para lanzar rápidas contras que marcaron la diferencia. En el minuto 47, el marcador mostraba un 24-29 que forzó a David Pisonero a solicitar tiempo muerto, consciente de que su equipo había perdido ideas y capacidad física para responder al ritmo impuesto.

Intentos por remontar

Desde el banquillo se intentaron diferentes ajustes, incluyendo la entrada de Álex Díaz en el avanzado y de la joven promesa Pons en el lateral derecho, además de apostar por un sistema 7 contra 6 para ahorrar energías. Sin embargo, la defensa agresiva y bien organizada del Bidasoa les permitió controlar la situación con confianza. El juego al pivote dejó de funcionar, y el Atlético Valladolid optó por utilizar dos hombres en los seis metros con Carvalho y Lucas Ribeiro, sin éxito. A eso se sumó el gran trabajo del extremo Tua, la dirección brillante de Gorka Nieto y la eficacia de Nevado, que mantuvieron a los visitantes en ventaja mientras los locales iban perdiendo fuerzas.

Con la máxima diferencia de +7 para el equipo de Álex Mozas, la recta final se hizo larga para los vallisoletanos. Aunque Oliveira, máximo goleador con diez tantos, y los extremos Álex Díaz y Tao Gey-Emparan marcaron algunos goles, no fue suficiente para reducir el control del Bidasoa Irun, cuyas rápidas transiciones resultaron definitivas. Finalmente, el Atlético Valladolid sufrió la derrota con el 33-36 en Huerta del Rey y que pese al resultado, mantuvo el orgullo tras un esfuerzo considerable.