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Incidente en una noche de fiesta

Obligan a desalojar a más de 300 personas de una discoteca en Valladolid tras rociar gas pimienta

La Policía Nacional ha detenido a tres hombres por rociar gas pimienta en una discoteca de Valladolid y provocar el desalojo del local
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Imagen de archivo del interior de una discoteca

Tres hombres han sido detenidos en Valladolid por delitos de desórdenes públicos y lesiones ocurridos en una discoteca de Valladolid el pasado mes. El primer varón se detuvo en la madrugada del 2 de mayo, la misma noche de los hechos, y los otros dos implicados fueron arrestados el 11 de junio por los mismos delitos. Asimismo, en la mañana de este viernes 19 de junio se tomó declaración a un cuarto implicado en calidad de investigado pero sin ser detenido.

El incidente se produjo en un establecimiento de ocio nocturno de la capital donde se desplazaron agentes de la Policía Nacional alertados por el personal de seguridad ya que había retenido a un individuo que había vaciado un bote de gas pimienta en el interior de la sala. A su llegada, los efectivos policiales observaron en la vía pública a más de 300 personas concentradas en las inmediaciones del local, muchas de ellas tosiendo, con irritación ocular y tratando de lavarse los ojos con agua, síntomas compatibles con la exposición a sustancias irritantes. Un portero del establecimiento informó a los policías de que el varón retenido había rociado gas pimienta en el interior de la discoteca, generando desorden, desconcierto y una evacuación inmediata para evitar daños mayores y prevenir una posible estampida.

Dado que el presunto autor permanecía aún en el interior, los agentes accedieron al local utilizando mascarillas de protección, ya que la presencia del gas seguía siendo perceptible en el ambiente. Tras localizar al individuo señalado, procedieron a sacarlo al exterior e introducirlo en el vehículo policial, tanto para proteger su integridad física ante posibles represalias como para asegurar su situación en calidad de detenido por un presunto delito de desórdenes públicos. En el exterior, uno de los porteros indicó a los agentes la presencia de un recipiente de gas pimienta en la acera, a unos cuatro metros de la entrada, que fue recogido y entregado conforme al protocolo. Asimismo, en el interior del local se localizó otro bote similar.

Huida masiva de la discoteca

El gerente de la discoteca manifestó que mientras se encontraba en la pista de baile, observó cómo el detenido alzaba la mano por encima de su cabeza y rociaba el contenido de un spray en todas direcciones. Inmediatamente comenzó a notar picor intenso en garganta y ojos, así como tos, síntomas que afectaron a numerosos clientes, quienes iniciaron una huida precipitada hacia las salidas. El responsable del local añadió que había visto entrar al detenido acompañado de otros dos individuos, a quienes conocía, y que tenía conocimiento de que un exmiembro del equipo de seguridad, recientemente desvinculado del servicio, habría ofrecido 400 euros a quien lanzara gas pimienta en la discoteca mientras estuviera en funcionamiento.

Además, el responsable indicó a los policías que circulaba un archivo de audio en redes sociales que confirmaría dicha oferta. El dispositivo policial solicitó la presencia de recursos sanitarios, personándose en el lugar una UVI móvil y un recurso vital básico, y teniendo que atender a dos mujeres que presentaban dificultad respiratoria y ansiedad, siendo dadas de alta en el lugar tras recibir asistencia sin necesidad de ser trasladadas a un hospital. Tras lo ocurrido, ambas interpusieron denuncia por las lesiones sufridas.

Detenidos todos los implicados

Las gestiones policiales permitieron determinar que los hechos estaban premeditados, motivados por la oferta económica realizada por un varón que mantenía un conflicto con la nueva empresa de seguridad del local. Los tres implicados habrían acordado ejecutar la acción cuando la discoteca estuviera llena y disponían de un vehículo para huir tras el ataque, provocando un grave riesgo para la salud y la integridad de los clientes, así como un perjuicio económico para el establecimiento. Tras la detención del primer autor la misma noche del 2 de mayo, la investigación continuó logrando la detención de otros dos implicados el 11 de junio. El cuarto y último participante ha sido investigado, no detenido, por su presunta inducción a la comisión de desórdenes públicos.