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Entre brasas

Una vallisoletana, entre las cinco mejores parrilleras de España: tiene un asador punk-eclesiástico en la provincia

La parrillera natural de Nava del Rey ha participado en un evento único en Madrid para visibilizar el talento femenino en un oficio totalmente masculinizado
Anai Melendez parrillera restaurante Cain Nava del Rey
La parrillera vallisoletana Anai Meléndez | Fuente: Guía Repsol

La parrillera vallisoletana Anai Meléndez, al frente del restaurante Caín en la localidad de Nava del Rey, ha sido una de las grandes protagonistas del Día de las Parrilleras, un evento inédito en España que ha reunido por primera vez a cinco de las mejores especialistas en brasas del país cocinando juntas ante la misma parrilla.

La cita gastronómica tuvo lugar el pasado 20 de enero en Madrid y aspira a ser el evento revelador en un sector donde menos del 10% de los profesionales de la parrilla son mujeres. El encuentro, concebido como un homenaje al talento femenino en el mundo del fuego, ha reunido entre brasas a Vanesa Martín, Irene Nan, Lola Mira, Jayne Hardcastle y la ya citada Anai Meléndez. Durante la jornada han cocinado juntas, compartiendo técnicas y presentando un menú degustación maridado por reconocidas sommeliers y enólogas, como Meritxell Falgueras.

De la publicidad a la élite de la parrilla

El nombre de Anai Meléndez destaca especialmente por una trayectoria poco convencional. Publicista de formación, su historia con la parrilla comenzó durante el confinamiento, en un piso de apenas 40 metros cuadrados en Lavapiés, donde organizaba catas clandestinas de chuletas para amigos. Aquella experiencia improvisada fue el germen de un proyecto que hoy la sitúa entre las mejores parrilleras del país. Tras recorrer Castilla y León, Meléndez abrió el restaurante Caín en su pueblo natal, Nava del Rey, un municipio de unos 2.000 habitantes.

Allí ha desarrollado una propuesta muy personal, con una estética punk-eclesiástica y una defensa firme de las razas autóctonas, trabajando con cordero castellano, oveja churra y vaca avileña. Su compromiso va más allá de la parrilla ya que apuesta por proveedores locales y por visibilizar el trabajo de otras mujeres, especialmente en el mundo del vino. Tras la experiencia, la navarresa ha destacado que el evento ha sido diferente, ha ayudado a poner cara y compartir parrilla con tantas mujeres que ella admira. Meléndez reconoce que "son mujeres a las que conocía y seguía desde mucho tiempo atrás, teniéndolas como referentes".

Además, "el hecho de trabajar, compartir experiencias, y emplatar juntas, ha sido muy guay", ha admitido. Anai se pone en la situación de que existiese un día de la mujer parrillera, y admite que "a mi todo lo que sea celebrar fiesta y beber, me encanta". Asimismo, ha asegurado que "me lo tomaría como un día personal, sería fantástico, y sería reivindicar la técnica de la parrilla, que no es solo echar un trozo de carne al fuego, es profundizar". 

Cinco historias, una misma pasión

El evento también dio visibilidad a otras historias de parrilleras luchadoras. Vanesa Martín hizo historia en 2024 al convertirse en la primera mujer en ganar el Concurso Nacional de Parrilla. Irene Nan superó prejuicios de género, origen y discapacidad visual hasta convertirse en jefa de cocina en Piantao con solo 29 años. Jayne Hardcastle, con cuatro décadas de experiencia, conquistó el exigente mundo del asador vasco en Horma Ondo, en Vizcaya. Y por último, Lola Mira, autodidacta y defensora de la leña y la retinta andaluza, ha encontrado en su food truck La Indómita un espacio de libertad creativa.