VÍDEO | Los vacceos vuelven a caminar por Cabezón en una noche de antorchas, batallas y el ritual de Turibas
Cada verano, decenas de vecinos de Cabezón de Pisuerga dejan a un lado el reloj del siglo XXI para regresar más de 2.000 años atrás, cuando los vacceos poblaban buena parte de lo que hoy es Castilla y León y levantaban las primeras ciudades estables de la Península Ibérica. Es precisamente ese vínculo con las raíces lo que mueve desde hace casi un cuarto de siglo a la Asociación de Vacceos de Cabezón a organizar la Fiesta de Lugnasac, una cita que este sábado 1 de agosto ha vuelto a transformar el municipio en un auténtico poblado prerromano con recreaciones históricas, mercado artesanal, actividades familiares y un espectacular cierre nocturno.
"Los vacceos estuvieron aquí, en Castilla y León; son nuestras raíces, la cultura del adobe y la paja. Para saber hacia dónde vamos, primero tenemos que saber de dónde venimos", resumía Carlos Jimeno, presidente de la Asociación de Vacceos de Cabezón y uno de los impulsores de la fiesta, en una entrevista concedida a Valladolid Plural. Y por supuesto, razones históricas no faltan. Las provincias de Valladolid y Palencia así como buena parte del territorio castellano y leonés estuvieron ocupados por este pueblo vacceo, cuyos asentamientos todavía siguen apareciendo bajo tierra.
Concretamente, en el entorno de Cabezón de Pisuerga existen varios yacimientos arqueológicos, mientras que otros como el de Padilla de Duero son actualmente objeto de investigación por parte de la Universidad de Valladolid. "Sabemos que estamos rodeados de restos vacceos y queremos que no se olvide nuestro pasado", nos ha explicado Carlos Jimeno.
Un pueblo entero convertido en un poblado vacceo
Aunque la gran jornada se ha celebrado en este primer día de agosto, la fiesta y el ambiente vacceos comienza mucho antes en Cabezón. Durante varias semanas antes, decenas de voluntarios de la Asociación confeccionan trajes, estandartes, tambores, elementos de madera y toda la ambientación necesaria para convertir las calles de la localidad en un escenario histórico en pleno verano. "Llevamos prácticamente todo el año preparando esta fiesta. Hay un grupo de personas confeccionando trajes, estandartes, haciendo decorados y carracas de madera para ambientar el desfile. Poco a poco vamos incorporando ideas nuevas porque queremos que sea una fiesta cultural, además de divertida", ha asegurado Carlos Jimeno.
Ese trabajo previo también se ha trasladado a la programación de este año 2026, que ha llegado con importantes novedades. Una de las principales mejoras que se han realizado en la Fiesta Vaccea ha sido en el mercado artesanal. En lugar de los tradicionales puestos individuales de madera, la organización ha instalado grandes carpas que permitieron a los artesanos y visitantes disfrutar de espacios de sombra ante las altas temperaturas de la jornada. El mercado, que es sin duda uno de los grandes atractivos de la Fiesta, reunió en la explanada del Parque Temático a 16 artesanos de distintas disciplinas, desde alimentación hasta productos creativos.
La actividad comenzó desde por la mañana con las tradicionales recreaciones de las bodas vacceas y el rapto de las damas, que son protagonizadas por jóvenes y vecinos del pueblo, para continuar con la inauguración del mercado, el reparto gratuito de limonada sin alcohol y pastas, además del estreno del primer concurso de dibujo vacceo y una amplia programación infantil. Entre las nuevas apuestas en la Fiesta figura también una gymkhana vaccea con diferentes pruebas inspiradas en la vida cotidiana de este pueblo prerromano. Incluso este año se desarrolló una actividad para que los más pequeños pesquaran peces, recordando que hace 2.000 años el río Pisuerga discurría mucho más cerca de las casas del pueblo.
Gran escenario nocturno
Sin duda, Cabezón de Pisuerga al caer la noche cobra vida. Como sabemos en Navidad su Belén Viviente hace que esta localidad vallisoletana sea muy especial, pero también sus propios vecinos han conseguido que poco a poco esta Fiesta Vaccea también sea un gran atractivo turístico aprovechando el paso de turistas y veraneantes. Cuando ya caía esta primera noche de agosto, un desfile de antorchas se formó la Plaza de la Concordia como preludio a la gran recreación de la lucha entre vacceos y romanos.
El ruido de los escudos y las espadas ambientaron el pasacalles y las escenas de lucha y victoria de los vacceos cabezoneros. La escena nocturna también recreó el momento en el que las tropas romanas regresaron para cobrar tributos tras el rapto de las jóvenes del poblado, que se escenificó precisamente en la jornada matutina. "Los romanos vienen a recoger la cosecha y ahí comienza la batalla. Como el asentamiento es vacceo... siempre terminamos ganando nosotros", cuenta entre risas Jimeno. "Los chavales siempre dicen que a ver si algún año ganan los romanos", bromeaba nuestro entrevistado.
Por último, la representación concluyó con uno de los momentos más simbólicos de la Fiesta, la incineración del anciano Turibas. Decenas de vecinos recrearon un ritual funerario al que fuera el anciano más venerable de la comunidad vaccea. Danzas y cánticos en torno a una hoguera, simulada con focos por la alerta de incendios, sirvió para simbolizar la ceremonia de despedida en Cabezón.
300 personas vestidas de vacceos
Tras 24 ediciones, este municipio vallisoletano ha conseguido consolidar esta celebración que se refleja en la participación popular, puesto que no hay actores y todos los personajes son recreados por vecinos del pueblo. Durante la jornada de este sábado, alrededor de 300 personas se vistieron de vacceos o romanos, tanto niños, jóvenes como adultos, e incluso el propio alcalde de Cabezón, Sergio García, se atavió como un vacceo más. Los propios miembros de la Asociación de Vacceos, tal y como nos cuenta Carlos Jimeno, confeccionan buena parte de la indumentaria para facilitar que cualquiera pueda sumarse. "Les hacemos los trajes prácticamente sin ánimo de lucro. Si alguien quiere confeccionárselo él mismo, le damos incluso la tela", ha explicado.
Tras las recreaciones, llegó el momento más festivo con una cena popular servida por el restaurante local El Gallinero con temática vaccea, a base de carne de ternera. Ya en plena noche. el cierre corrió a cargo del concierto de Dünedain, con música rock y heavy metal, donde además tocan dos músicos vinculados a Cabezón. En definitiva, después de 24 años de historia, la Fiesta Vaccea Lugnasac de Cabezón sigue creciendo sin perder su esencia: divulgar la historia de uno de los pueblos que marcaron el origen de Castilla y León. Durante un día en Cabezón, los vacceos vuelven a caminar entre sus calles, y lo hacen recordando que el pasado también puede convertirse en una de las mejores formas de hacer turismo y de entender el territorio.

