El CBC Valladolid tira de artillería para vencer con comodidad al Córdoba en Pisuerga
El Polideportivo Pisuerga vibró en una jornada frenética de baloncesto, que terminó con una noche redonda. El Baloncesto Valladolid ofreció una exhibición ante el líder, el Coto Córdoba, y delante de sus aficionados que disfrutaron de un triunfo con valor doble. Los morados dominaron de principio a fin ante un aguerrido conjunto andaluz que no capituló hasta el último minuto, y se llevaron la decimosexta victoria del curso y el average.
Ice Haney arrancó la contienda abriendo la lata con un triple lejano, algo vital para no permitir que Córdoba, la mejor defensa de la Conferencia, se cerrase y colapsara la pintura. El acierto inicial fue clave para mantener la iniciativa y no permitir que los visitantes se asentaran en el parqué. El acierto iba a ser capital para llevar el encuentro a una anotación alta, contexto favorable para el mejor ataque del grupo, el de los locales. Haney asumió de buen grado la responsabilidad ya que rápidamente anotaría su tercer triple para llevar la ventaja otro pasito más lejos (15-9). El equipo de David Barrio comenzó a abrir brecha, aunque dos triples consecutivos de Pablo Sánchez apretaron las tornas de nuevo hasta poner el 20-17.
El segundo cuarto arrancó con canasta de Iñaki Ordóñez, que permitió a los vallisoletanos mantener el mando con un colchón frente a un Córdoba desacertado, pero que trataba de dar la vuelta al marcador. Los visitantes amenazaron con recuperar la desventaja, pero un dos más uno de Pau Isern y otro triple de Ice Haney, pusieron la máxima de los morados en diez tantos. Gonzalo Rodríguez pidió el primer tiempo muerto del partido para tratar de frenar a CBC Valladolid brillante. Barrio reaccionó apostando por un quinteto pequeño y la pareja Ordóñez-Arqués en el juego interior, lo que desarboló a los cordobeses y abrió espacios para que Haney siguiera con su idilio desde el triple.
El quinto del francotirador de Misuri cayó con nieve (40-30), pero las ardillas no aprovecharon sus buenos minutos para hacer caja. Los visitantes se encomendaron a Jamonta Black para dar la réplica con un 0-7 que llevó al preparador morado a pedir entonces una tregua. Los márgenes se redujeron todavía más y los locales se llevaron solamente un tanto de ventaja tras la primera mitad con el 42-41 imperando en el luminoso del feudo vallisoletano.
Exhibición para doblegar al Córdoba
Las ardillas salieron con una marcha más que los andaluces y rápidamente recogieron los frutos de esa mejoría. El equipo local se mostró vertical y agresivo e inició una nueva escapada (49-41) y metió en bonus a Coto Córdoba con sies minutos para sacar rédito del castigo, pero Rollins emergió para sujetar a los suyos. Un triple de Jacob Hanna cortó las alas de los andaluces, y al mismo tiempo, la imperial defensa castellano permitió mantener el colchón en todo momento, con rentas siempre cercanas a los siete puntos. La pelea, sin tregua hasta el momento, llegaba a un último y decisivo cuarto con todo por decidir.
Hanna protagonizó un minuto para el recuerdo con varias canastas seguidas, incluyendo un 2+1 tras robo después de un tiro libre suyo. Esa canasta supuso el 78-67. El Baloncesto Ciudad Valladolid hizo virtud del contratiempo. Los jugadores de Barrio mantuvieron el tipo y la cabeza fría, con un tiempo muerto justo a tiempo para enfriarse y dejar que el Polideportivo Pisuerga jugase su papel. Así, Jacob Hanna apareció para irse hasta los 27 créditos de valoración y terminar de reventar el partido. Pau Isern y Pablo Marín también contribuyeron para firmar el último empujón.
Los vallisoletanos remataron la faena y llegaron a los últimos dos minutos con la victoria y el average en la mano, y todo quedó finiquitado con el resultado final del 92-76. Ahora, el CBC Valladolid tendrá el próximo duelo liguero el domingo 5 de abril a las 12.30 horas ante el Paraíso Interior Jaén.