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Un Quesos de oro

El VRAC se proclama campeón de División de Honor por decimocuarta vez en un apoteósico final

El VRAC se proclama campeón de División de Honor masculina de rugby por decimocuarta vez al vencer al Burgos en Pepe Rojo
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Los jugadores del VRAC celebran el título de campeón de División de Honor

El VRAC se proclamó este domingo campeón de la División de Honor tras imponerse por 25-24 a Burgos en un final apoteósico, resuelto en la última jugada del partido con un golpe de castigo muy lejano transformado por Baltazar Taibo. En un Pepe Rojo entregado, el conjunto vallisoletano supo sobrevivir a un encuentro que durante más de 50 minutos tuvo color burgalés, pero acabó encontrando el premio en la última jugada. El inicio fue prometedor para el Quesos, que salió decidido a llevar el peso del partido y encontró premio muy pronto con un golpe de castigo transformado por Taibo en el minuto 4 para abrir el marcador. 

Sin embargo, la respuesta de Burgos fue inmediata y contundente ya que comenzó a crecer en el encuentro, se asentó en campo rival y encontró el primer ensayo de la final en el minuto 11, cuando Iñaki Mateu culminó una buena acción ofensiva para poner por delante a los visitantes. Poco después, en el 16´, un gran trabajo de delanteros permitió a Tomás Domínguez ampliar la ventaja hasta el 3-14, con Santiago Mansilla impecable en las transformaciones. El VRAC reaccionó en el minuto 20 con un ensayo de Santi Molinero desde el flanco izquierdo, transformado por Taibo para recortar distancias hasta el 10-14, aunque la sensación era que los visitantes estaban muy cómodos en la final.

El partido entró entonces en una fase de mayor igualdad, con reparto de dominio territorial e intercambio de errores, hasta que volvió a golpear el conjunto burgalés justo antes del descanso. Tras una gran patada 50-22 de Albizu, la touch a cinco metros acabó en un nuevo ensayo de delantera que Urko Zumeta convirtió en el 10-21 con la transformación de Mansilla. De esta manera, Burgos se marchaba a vestuarios con una ventaja merecida, después de una primera mitad muy seria y de enorme consistencia, y obligando a los locales a arremangarse.

Maravillosa segunda mitad

La segunda parte mantuvo durante unos minutos la misma línea, con los visitantes manejando bien el territorio y el ritmo del juego, pero el partido empezó a cambiar poco a poco. El equipo de Diego Merino fue creciendo desde el empuje, mejoró con los cambios y encontró en el juego al pie y en la velocidad de sus ataques la vía para volver a meterse de lleno en la final. En el minuto 54, una gran patada al espacio de Perotti permitió a Martiniano Cian lanzarse a posar el balón y ajustar el marcador hasta el 15-21. Poco después llegó la acción que terminó de cambiarlo todo. Otra buena secuencia ofensiva del Quesos con Perotti como pieza clave en la construcción, y Baltazar Taibo apareciendo para posar bajo palos y transformar después para colocar el 22-21.

El dominio territorial ya era claramente quesero y Burgos empezaba a sostenerse con mucho esfuerzo ante el empuje local. Aun así, el conjunto burgalés volvió a demostrar su competitividad y en el minuto 75, Santiago Mansilla asumió un golpe de castigo en buena posición y devolvió la ventaja a los suyos con el 22-24, dejando al VRAC contra las cuerdas. Los queseros tuvieron todavía una oportunidad también con un golpe lejano de Taibo en el 77, pero el balón se estrelló contra el palo. Parecía que Burgos tenía la final en la mano, pero al VRAC aún le quedaba una última posesión. Con el tiempo ya cumplido, los locales enlazaron una larga secuencia de fases con su delantera hasta forzar un golpe de castigo muy lejano

Baltazar Taibo asumió entonces la responsabilidad desde casi el centro del campo y conectó una gran patada que pasó entre palos para desatar la locura en Pepe Rojo. Un golpe de castigo de tres puntos que valió una liga y que cerró una final memorable. De esta manera, el VRAC suma su decimocuarta liga y eleva a once los títulos conquistados en los últimos trece años, además despidiendo de la mejor manera posible a la leyenda Kalokalo Gavidi en el día de su adiós del Quesos.