Denfor nos cuenta qué hacer si ves cucarachas correteando por casa
Ver una cucaracha cruzar la cocina suele provocar una reacción inmediata. El gesto casi automático de coger un spray insecticida y disparar parece lógico, incluso tranquilizador. Sin embargo, según explican desde Denfor, ese impulso es justo lo que no conviene hacer cuando las cucarachas que aparecen son pequeñas y rápidas, especialmente en cocinas, baños, pisos bajos o viviendas con trasteros y sótanos.
"Cuando se trata de cucarachas pequeñas, el spray rara vez soluciona el problema. En la mayoría de los casos solo provoca que se dispersen y se escondan mejor", explican desde la empresa Denfor, especializada en control de plagas urbanas. Lo que parece una solución rápida puede acabar multiplicando el foco y trasladando el problema a otras zonas de la vivienda.
Las cucarachas pequeñas, generalmente asociadas a la cucaracha alemana, no suelen aparecer solas. Su presencia suele indicar que hay una colonia asentada en algún punto cercano, muchas veces invisible para quien vive en la casa. "Si ves una, lo normal es que haya muchas más ocultas en muebles de cocina, electrodomésticos o zonas que no se revisan a diario", señalan desde Denfor.
Errores más comunes
Uno de los errores más comunes es pensar que el problema está resuelto cuando el insecto desaparece de la vista. "El spray puede matar algún ejemplar, pero las que no mueren reaccionan huyendo. A eso lo llamamos efecto desalojo", explican. Ese desplazamiento hace que las cucarachas se muevan a otras zonas de la cocina, al baño o incluso a viviendas colindantes, complicando mucho más su control posterior.
Desde Denfor insisten en que este tipo de infestaciones no tiene tanto que ver con la falta de limpieza como con las condiciones del entorno. Cocinas con calor constante, pequeños restos de comida, humedad acumulada o rincones de difícil acceso crean el escenario perfecto para que la plaga se instale. Por eso, los problemas suelen repetirse en pisos bajos, locales a pie de calle o viviendas con zonas técnicas antiguas.
Las zonas donde más se concentran suelen ser bastante concretas. "Las vemos mucho en los muebles bajos de la cocina, detrás del frigorífico y alrededor de electrodomésticos que generan calor", explican. El motor del frigo, el lavavajillas o la lavadora ofrecen temperatura estable y refugio. El área bajo el fregadero también es un punto crítico, no porque salgan directamente por el grifo, sino porque combina humedad, tuberías y rincones poco visibles. En baños ocurre algo similar alrededor del mueble del lavabo y zonas donde la humedad es constante.
Recomendaciones
Entonces, ¿Qué hacer cuando aparecen? La recomendación es clara. "Si la presencia es recurrente, lo más eficaz es contactar con una empresa profesional que pueda identificar el origen y aplicar un tratamiento adecuado", explican desde Denfor. Actuar sin diagnóstico previo suele ser contraproducente, porque se elimina el síntoma visible pero no el foco real del problema.
Si no es posible recurrir de inmediato a un tratamiento profesional, la alternativa pasa por evitar soluciones improvisadas. Los geles específicos, aplicados en puntos estratégicos, son una opción más eficaz que el aerosol doméstico. Eso sí, deben colocarse exactamente en las zonas donde estos insectos se refugian y se desplazan, no al azar.Más allá del tratamiento, la prevención juega un papel fundamental. Mantener las superficies limpias, evitar restos de comida durante la noche, controlar la humedad y revisar periódicamente los muebles y electrodomésticos puede marcar la diferencia entre un susto puntual y una infestación persistente.
El mensaje final que lanzan desde Denfor es sencillo, pero contundente. "Si ves cucarachas pequeñas correteando por casa, no actúes por impulso. El spray suele dar una falsa sensación de control y, en realidad, solo empeora la situación". A veces, la mejor forma de evitar que el problema crezca es no hacer lo primero que se nos pasa por la cabeza.