Un hombre ebrio se tumba en mitad de una calle de Valladolid, interrumpe el tráfico y acaba detenido
La Policía Nacional detuvo este domingo en Valladolid a un hombre como presunto autor de un delito de resistencia y desobediencia, después de protagonizar varios incidentes en plena vía pública durante la madrugada. Los hechos se produjeron cuando una patrulla uniformada, que circulaba en un vehículo policial rotulado, fue comisionada por la Sala CIMACC 091 para desplazarse hasta la calle Santa Clara de la capital, donde varios avisos alertaban de la presencia de un hombre tumbado sobre la calzada, obstaculizando el tráfico y poniendo en riesgo tanto su integridad como la seguridad de la circulación.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron un taxi situado de forma transversal, ocupando ambos carriles de la vía para proteger al individuo y evitar que pudiera ser atropellado. El taxista explicó a los policías que había observado cómo el hombre se había tumbado en la calzada, y que pese a pedirle en varias ocasiones que se levantara, no había obtenido respuesta. Ante la peligrosidad de la situación, decidió alertar a la Policía y utilizar su vehículo como barrera de protección. Los agentes intentaron entrevistarse con el varón, aunque no fue posible debido a su estado de embriaguez y a la actitud agresiva que presentaba. Con el fin de garantizar su seguridad, lo incorporaron y lo trasladaron hasta la acera.
Sin embargo, el individuo consiguió zafarse y volvió a tumbarse en la calzada. Esta situación se repitió hasta en tres ocasiones, durante las cuales mantuvo una conducta hostil y violenta hacia los policías intervinientes. Tras requerirle reiteradamente que cesara en su comportamiento, los agentes de la Policía Nacional de Valladolid lograron dejarlo sentado en la acera. No obstante, cuando ya se dirigían hacia el vehículo policial, el hombre volvió a levantarse y se abalanzó de forma rápida y agresiva sobre ellos con la intención de agredirles. Según consta en las actuaciones, a lo largo de esa misma noche se habían recibido varias llamadas al 1-1-2 de Castilla y León por las molestias ocasionadas por este mismo individuo.
El implicado queda en libertad
En una de esas intervenciones actuó la Policía Municipal, ante la que también mostró una actitud agresiva y violenta. Ante estos hechos, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de resistencia y desobediencia. Posteriormente fue trasladado a dependencias policiales, donde continuó mostrando un comportamiento agresivo que dificultó la tramitación de las diligencias posteriores a la detención. Una vez finalizado el atestado policial, el detenido fue puesto a disposición judicial, que decretó su libertad.