La provincia de Valladolid conecta 44 edificios públicos con control en tiempo real del aforo, iluminación y consumo
La Diputación de Valladolid y Vodafone Empresas han presentado hoy un proyecto de transformación digital de la gestión municipal en la provincia con un importante despliegue de conectividad de Internet de las Cosas. Según ha indicado el diputado de Innovación Digital, Gobierno Abierto y Contratación, David Esteban, se ha dotado de conectividad inteligente a 44 edificios públicos en 42 en municipios, entre ellos Rioseco, Tordesillas, Cabezón, La Seca y Mayorga. En concreto, Vodafone se ha adjudicado este proyecto por un importe de 1,08 millones durante un periodo de cuatro años.
El proyecto desarrollado dentro del marco de fondos Next Generation dispone de un modelo escalable para ampliar su alcance si se estima necesario. Actualmente, 44 edificios públicos, entre ayuntamientos, castillos, museos, teatros, centros cívicos, guarderías, escuelas, polideportivos y otras instalaciones, están conectados a través de la red de Internet de las Cosas de Vodafone. La operadora ha instalado 792 sensores de 14 clases distintas. Esta infraestructura de conectividad de sensores y red permite monitorizar en tiempo real parámetros clave para la gestión pública como temperatura y sistemas de climatización, humedad ambiental, niveles de ruido, aforo de instalaciones, consumo energético, y consumo y distribución de agua.
Ventajas de este sistema
Los datos recogidos están conectados a una plataforma centralizada que actúa como cuadro de mando para los gestores municipales. Desde esta se analizan consumos, se detectan anomalías, se identifican picos de gasto y se habilitan acciones predictivas para anticipar incidencias. Gracias a la conectividad IoT, los ayuntamientos pueden operar edificios a distancia, realizando acciones como encendido y apagado de iluminación o apertura y cierre de accesos sin necesidad de desplazamientos. Esto resulta especialmente relevante en entornos rurales con equipos técnicos reducidos. La solución incluye además una app móvil que permite consultar y gestionar los principales indicadores en cualquier momento y lugar, reforzando la capacidad de respuesta operativa.
En situaciones de restricciones hídricas, los municipios pueden conocer con precisión los litros de agua recibidos y su distribución, lo que facilita una planificación más eficiente de los recursos. La conectividad IoT desplegada permite reducir costes energéticos y de agua, detectar ineficiencias y fugas de forma temprana, mejorar el confort térmico y ambiental de los edificios, optimizar el mantenimiento de instalaciones y facilitar la gestión a técnicos municipales con recursos limitados. Más allá de los edificios, el modelo de territorio rural inteligente contempla su extensión a otras infraestructuras como piscinas, puntos limpios, sistemas de riego o carreteras, consolidando una gestión pública basada en datos.