Emotivo adiós a Tomy, la brillante sastra de Cogeces de Íscar que vistió a grandes figuras del cine internacional
Las localidades de Cogeces de Íscar e Íscar lamentan profundamente el fallecimiento de Tomasa Benito Martín, conocida artísticamente como Tomy, una figura irrepetible de la sastrería teatral cuya trayectoria deja una huella indeleble en la historia de la danza y las artes escénicas españolas. Nacida el 26 de febrero de 1932 en Cogeces de Íscar, en el seno de una familia profundamente arraigada a la localidad, Tomy llevó siempre consigo el orgullo de sus orígenes, y ha fallecido recientemente a los 94 años de edad.
Su vinculación con Íscar fue constante a lo largo de su vida, no solo emocional, sino también profesional, especialmente a través de su estrecha colaboración con el Museo Mariemma, institución clave en la preservación de la danza española. Su vocación por la costura se forjó en Valladolid, donde comenzó su formación antes de dar el salto definitivo a Madrid en el año 1959. Allí inició su andadura en la prestigiosa firma Maribel y Ruppert, en la calle Leganitos, donde empezó a destacar en el ámbito de la sastrería teatral confeccionando vestuario para figuras tan populares como el payaso Tonetti.
El destino quiso que su camino se cruzara con el de la gran bailarina vallisoletana Mariemma en 1964. A partir de entonces, Tomy se convirtió en responsable de sastrería del Mariemma Ballet de España, iniciando una colaboración de más de 14 años marcada por la excelencia y el compromiso artístico. Juntas recorrieron escenarios nacionales e internacionales, participando en hitos como el homenaje a Manuel de Falla en Washington, producciones en la Scala de Milán, los Festivales de Salzburgo o la Feria Mundial de Nueva York.
Aquella etapa consolidó a Tomy como una profesional incansable, capaz de afrontar cualquier desafío con ingenio y determinación, su trabajo fue siempre silencioso pero esencial para el éxito de cada producción. Tras el cierre de la compañía en 1980, Tomy emprendió una nueva etapa al frente de su propio taller, Tomy Ballet, en Madrid. Desde allí continuó desarrollando una carrera brillante, colaborando con algunos de los más prestigiosos figurinistas del panorama nacional e internacional y trabajando para compañías como el Ballet Nacional de España, además de participar en producciones cinematográficas y televisivas de gran relevancia.
Su vestuario llegó a grandes títulos
Entre sus logros más destacados figura el vestuario de la película 'El perro del hortelano', galardonado con el Premio Goya, así como su participación en títulos como 'Mar adentro', 'El capitán Alatriste' o 'Shakespeare in Love'. Su talento también brilló en el ámbito operístico, con trabajos en producciones como 'La Bohème' o 'Don Carlos'. Sin embargo, más allá de los escenarios y los reconocimientos, Tomy nunca perdió el vínculo con sus raíces. Sentía una especial emoción al confeccionar trajes tradicionales, evocando en cada puntada la memoria de su tierra y su infancia en Cogeces de Íscar.
Pieza clave en el Museo Mariemma en Íscar
Precisamente, ese compromiso con su origen se materializó a partir del año 2002, cuando el legado de Mariemma fue donado al Ayuntamiento de Íscar. Desde entonces, Tomy desempeñó un papel fundamental en la creación y desarrollo del Museo Mariemma, supervisando piezas, aportando documentación histórica y diseñando la puesta en escena de las colecciones. Su labor fue decisiva para dar forma a un espacio que hoy conserva viva la esencia de la danza española.
Tras conocer su fallecimiento, el Ayuntamiento de Íscar ha querido destacar "su entrega, pasión y contribución imprescindible" a este proyecto cultural en el municipio, subrayando que "su legado permanecerá para siempre en el museo y en la memoria colectiva del municipio". Hoy, Íscar, Cogeces de Íscar y el mundo de las artes escénicas despiden a una mujer que hizo de la aguja y el hilo una forma de arte y de vida.