Polémica expulsión

El vestuario blanquivioleta estalla contra el colegiado por no acudir al VAR a revisar la expulsión de Jurić

Luis García Tevenet durante el encuentro en el Nuevo Arcángel | Fuente: Real Valladolid
Tevenet y Guilherme analizaron tras el pitido final la polémica actuación arbitral ante el Córdoba con la expulsión de Jurić

La expulsión de Jurić frenó las opciones blanquivioletas. Jugar durante 45 minutos con uno menos en el Nuevo Arcángel pesó y mucho en los jugadores vallisoletanos que volvieron a caer derrotados en Liga por segunda jornada consecutiva y se acercan cada vez más a la zona roja de la categoría de plata. Como era de esperar tras el pitido final, había muchas ganas por ver hasta que punto llegaba el enfado en el vestuario pucelano.

El míster Luis García Tevenet reconoció en rueda de prensa que la roja al capitán croata lo condicionó absolutamente todo: "El partido tiene un punto de inflexión que es la roja a Stanko, y cambia muy mucho el devenir. Hemos pasado del 1-2 de Hugo a la expulsión, el futbolista sigue en sus trece que toca balón y creo que es lo que hemos visto todos, la jugada nos perjudica". Tevenet, que ha sido incapaz hasta el momento de revertir la situación desde su llegada hace un mes al banquillo pucelano, admitió que el partido de esta Jornada 24 tuvo dos partes muy diferenciadas.

Resignación en el banquillo

En este sentido, el entrenador del Real Valladolid se mostró extrañado porque el árbitro "no vaya a verla", en referencia a que el colegiado Manuel Ángel Pérez ni siquiera acudió al VAR para ratificar la decisión de expulsar al jugador pucelano, en el descuento del primer tiempo. "Estas jugadas antes se miraban en el monitor, ahora no, ellos sabrán por qué lo hacen", asumió con resignación Tevenet, quien quiso agradecer públicamente el trabajo de sus jugadores sobre el césped del Arcángel.

"Me quedo con el trabajo de los chicos. En la primera parte la presión alta, como la habíamos preparado, ellos sintiéndose incómodos. Tengo la sensación de que ha habido dos partidos, un antes y un después, en la segunda mitad era difícil aguantar las embestidas, metían ataque, el desgaste de los jugadores ha sido brutal", analizó el míster del Real Valladolid tras el choque, quien también admitió abiertamente que "el trabajo defensivo ha sido muy positivo, no era nada fácil".

Por último, el míster blanquivioleta reconoció que "la afición del Real Valladolid es exigente, sabe perfectamente lo que ocurre, hoy puedo entender que esté enfadada porque su equipo no ha ganado y la situación que se ha dado es muy o bastante dudosa".

Enfado mayúsculo en el vestuario

Por su parte, el guardameta Guilherme Fernández, que volvió a ser uno de los hombres más destacados sobre el césped, lamentó la decisión del colegiado, ya que a su juicio, condicionó la segunda parte. El '13', al igual que su entrenador, reprochó la decisión del árbitro de no acudir al VAR: "La expulsión lo condiciona todo, estábamos haciendo un partidazo. Stanko dice que toca balón, el árbitro podía al menos mirar el VAR", dijo el portero. Guilherme se mostró muy molesto tras el pitido final y fue rotundo al afirmar que "merecemos un poco de respeto, es muy injusto lo que ha pasado hoy; es muy fácil dar tarjeta roja, señalar penalti, llevamos siete en contra, tres expulsiones en las últimas jornadas".