Un artefacto bélico en casa

Una vecina de Rioseco guarda durante 26 años en casa un proyectil de la Guerra Civil sin saber si podía explotar

Un agente de la Guardia Civil observa el proyectil entregado por una vecina de Rioseco
La mujer entregó voluntariamente a la Guardia Civil el artefacto que fue localizado en el año 2000 pero que fue olvidado en el sótano

La Guardia Civil ha recogido el pasado jueves 26 de febrero un proyectil de artillería de metralla de calibre 75 milímetros que fue entregado por una mujer de forma voluntaria en el acuartelamiento del municipio vallisoletano de Medina de Rioseco. Según explicó la vecina que lo llevó hasta las dependencias oficiales, el artefacto apareció en el año 2000 durante unas obras de reforma en el sótano de su vivienda.

Tras el hallazgo, el proyectil quedó guardado en el interior de la casa y con el paso del tiempo terminó olvidado hasta que fue localizado de nuevo recientemente. Tras su entrega a la Benemérita, especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil examinaron el objeto y confirmaron que se trataba de un proyectil de metralla de 75 milímetros, un modelo ampliamente utilizado durante la Guerra Civil española. Aunque en este caso no contenía carga explosiva, su apariencia externa hacía pensar que podía encontrarse operativo, lo que suponía un potencial riesgo si hubiera sido manipulado sin las debidas precauciones.

Recomendaciones de la Guardia Civil

Ante este episodio, los agentes de la Guardia Civil de Valladolid han aprovechado para recordar a la ciudadanía que ante la aparición de un objeto sospechoso de contener explosivos, es fundamental no manipularlo ni trasladarlo, y poner en aviso a las autoridades. Las recomendaciones básicas son no tocar, mover ni alterar el objeto bajo ningún concepto; señalizar el lugar para poder identificarlo posteriormente; y avisar inmediatamente a la Benemérita a través del teléfono 062.

En caso de encontrar un objeto potencialmente peligroso dentro de una vivienda, los agentes recuerdan que se debe avisar directamente a la Guardia Civil, ya que la atención de este tipo de incidencias es prioritaria y no conlleva sanciones para quien da el aviso. Asimismo, se pide no transportar el artefacto o abandonarlo en otro lugar ya que el traslado puede entrañar peligro y dejarlo en un entorno descontrolado puede aumentar el riesgo de una posible explosión.