La hija menor de la familia Sanz Garijo que sobrevivió al terrible accidente "ya está en casa" y se recupera "favorablemente"
La niña de 9 años que sobrevivió al trágico accidente de tráfico ocurrido el pasado 5 de julio en la A-67 a la altura de Herrera de Pisuerga, en el que perdieron la vida sus padres, Iván Sanz e Irene Garijo, y dos de sus hermanos menores de edad, "ya está en casa y se recupera favorablemente". Así lo ha comunicado este jueves la bodega vallisoletana de la Dehesa de los Canónigos, propiedad de la familia, al anunciar que la menor ya ha recibido el alta hospitalaria y se encuentra recuperándose en su domicilio.
"Gracias por los mensajes de apoyo hacia Carlota, es imposible contestaros a todos. Por eso queremos informar que ya está en casa y se recupera favorablemente, como la campeona que es", ha señalado el breve comunicado difundido por la bodega vallisoletana a través de sus redes sociales, acompañado de un mensaje de agradecimiento por las numerosas muestras de cariño recibidas desde que se produjo la tragedia en la A-67. Precisamente, la evolución de la menor supone la primera noticia esperanzadora tras un siniestro que conmocionó a Valladolid y al conjunto de Castilla y León.
Carlota permaneció ingresada en el Hospital Universitario de Burgos después de ser evacuada en helicóptero con heridas de extrema gravedad. En los días posteriores al accidente, la bodega ya había informado de que su estado era estable dentro de la gravedad y que había sido intervenida quirúrgicamente por las lesiones sufridas.
Un fatal accidente por una posible somnolencia
El accidente se produjo en la tarde del domingo 5 de julio, cuando el turismo en el que viajaba la familia sufrió una salida de vía en el kilómetro 83 de la A-67, en el término municipal de Herrera de Pisuerga, sin que se vieran implicados otros vehículos. Como consecuencia del siniestro fallecieron Iván Sanz, director general de la Dehesa de los Canónigos; su esposa, Irene Garijo, trabajadora de la Diputación de Valladolid; y dos de sus hijos, de 17 y 14 años. La pequeña Carlota fue la única superviviente. Las investigaciones de la Guardia Civil continúan abiertas y una de las principales hipótesis apunta a una posible somnolencia al volante.
La muerte de la conocida familia vallisoletana provocó una profunda conmoción en el sector vitivinícola, el ámbito empresarial y la sociedad de Valladolid. Miles de personas trasladaron sus condolencias durante el velatorio celebrado en el Cementerio de Las Contiendas y el multitudinario funeral que tuvo lugar en la Catedral de Valladolid el pasado miércoles 8 de julio. Numerosas instituciones, bodegas y entidades mostraron públicamente su apoyo a la única superviviente de la tragedia para que pudiera salir adelante después del fatal siniestro que se cobró la vida de sus padres y hermanos mayores.
Con el mensaje difundido este este jueves, 11 días después del trágico accidente que se llevó la vida de cuatro miembros de una familia tras un fin de semana de playa e Santander, el entorno y el equipo de Dehesa de los Canónigos han querido compartir que Carlota afronta ya su recuperación desde casa, agradeciendo el respaldo recibido durante las últimas semanas.