VÍDEO | Medina de Rioseco vive el momento más emocionante de su Semana Santa con la valiente salida de los Pasos Grandes
Viernes Santo, día de intensas emociones en Medina de Rioseco. La conocida Ciudad de los Almirantes en la provincia de Valladolid vive la Semana Santa como su semana más grande del año. La noche más característica de esta Semana Sana puede que sea la del Viernes Santo, donde los cofrades sacan toda su valentía para hacer frente a la salida de los Pasos Grandes desde la capilla de Santa María, dejando momentos de tensión y emoción a partes iguales. Durante los Días de Pasión, Rioseco es una de las localidades donde las procesiones y los actos religiosos tienen identidad propia y representan el auténtico sentimiento castellano.
En la tarde del Viernes Santo, casi desde primera hora, Rioseco tiene un impresionante ambiente por sus calles. Vecinos y turistas se concentraban en su calle Rúa Mayor y Plaza Mayor para disfrutar del Desfile de Gremios, un acto único y singular que simboliza la gran Semana Santa de Rioseco, declarada de Interés Turístico Internacional y que además este año contó con la presencia del presidente de la Diputación, Conrado Íscar. Las hermandades recorrieron las calles principales para recoger a las autoridades municipales en el Ayuntamiento para participar en la procesión, en este caso en la denominada Procesión de la Soledad.
La procesión del Viernes Santo riosecano es uno de los momentos más impresionantes de la Semana Santa de la provincia de Valladolid, y que con verla en primera persona se entiende a la perfección. Se sacan un total de siete pasos, dos de ellos para cual más impresionante como El Longinos y La Escalera, los conocidos como Pasos Grandes, que representan la Crucifixión y el Descendimiento. También desfilan otras cinco tallas más como el Santo Cristo de los Afligidos, el Santo Cristo de la Paz, la Piedad, el Santo Sepulcro y la Soledad. Todas ellas son portadas a hombros y con firme paso por el casco histórico de Rioseco.
Instantes antes del gran momento del Viernes Santo que estaba a punto de comenzar en el Corro de Santa María, el alcalde de Rioseco, David Esteban, y también en estos días cofrade de la Hermandad de la Crucifixión del Señor, calificaba esta jornada en la ciudad como un "torrente de emociones", que simbolizan ese "conjunto de ritos y esa expresión de religiosidad popular que nos hace ser tan especiales". "El conjunto del Viernes Santo es espectacular", expresaba orgulloso el regidor riosecano, emocionado y orgulloso por tener una de las semanas santas con más historia del país.
Además, existe una unión muy especial entre la Semana Santa y el pueblo, que se pone en valor en los distintos actos como el Desfile de Gremios y los Oficios. Se trata de una "preparación final" para ir después a la capilla de los Paso Grandes y a la propia Iglesia de Santa María, "donde todo arranca", enfatizaba David Esteban en declaraciones a Valladolid Plural.
Emoción y devoción ante los Pasos Grandes
Y así fue. A las 20.00 horas justas se abrían las puertas de la capilla de Santa María. Alrededor del Corro se concentraban miles y miles de personas para presenciar algo único en el Viernes Santo de Medina de Rioseco. Allí con gran sentimiento, tensión y nervios, los cofrades comenzaban a mover el imponente paso de El Longinos que abre la procesión de La Soledad sacándolo a ras del dintel para sobrepasar la puerta con maniobras invencibles. Aplausos, vítores y alguna que otra lágrima se entremezclaron en una plaza entregada a la Semana Santa y a Rioseco.
A continuación, se hizo lo propio con el también espectacular, a la par que inquietante paso de La Escalera con la Hermandad del Descendimiento de la Cruz, cuya salida también dejaba el corazón en un puño a todos los presentes hasta que una vez ya en el Corro, libre para disfrutarlo se oían vítores y sonoros aplausos para sus valientes cofrades. Seguidamente, todos los ojos se dirigieron a la Iglesia de Santa María, donde se iba a producir otro momento muy especial con la salida del resto de pasos coincidiendo ya con el anochecer.
Con las melodías de las bandas musicales y las filas eternas de cofrades y manolas, tenía lugar la salida de los pasos del Santo Cristo de los Afligidos, el Santo Cristo de la Paz, la Piedad, el Santo Sepulcro y la Soledad. Además, como curiosidad de esta procesión del Viernes Santo, casi de manera paralela a la salida del último paso, tenía en la calle Mayor otro de los momentos más emocionantes de la Semana Santa de Rioseco, con el baile de los Pasos Grandes, abriendo además con El Longinos. Sin duda alguna, un momento que eriza la piel y hace saltar las lágrimas por la intensidad y la garra con la que los cofrades hacen bailar al gigantesco paso.
Momentos únicos cargados de simbolismo
La Semana Santa en Rioseco son "momentos" que quedan marcados para siempre. Esos preciosos instantes se resumen en esa salida de los Pasos Grandes, el baile en la calle Mayor, los vecinos desde los balcones tocando las tallas, la arrodillada a la Virgen de la Cruz en la Puerta de Ajújar o el Canto a la Salve. "Es muy especial, a mí me ponen francamente los vellos de punta, y en particular esa entonación de la Salve de todo el pueblo en unísono, en el Corro de Santa María. Yo creo que es algo realmente bonito, que se ha cumplido un año más, una tradición inveterada, que supera ampliamente los cuatro siglos y que nos hace ser especiales", ha indicado el alcalde de la localidad.
La Semana Santa de Medina de Rioseco hay que vivirla al menos una vez en la vida porque es un "hecho social total, desde la devoción y manteniendo la esencia", resumía David Esteban. Cualquiera que haya disfrutado por primera vez las procesiones de Rioseco han tenido que llegar "predispuestos a vivir emociones fuertes"; y sobre todo, la Semana Santa riosecana no se ve pasar, hay que sentirla con devoción y moverse por todos los rincones por los que los pasos pisan, sobre todo en las noches del Jueves y Viernes Santo.