La Diputación de Valladolid actúa para combatir la pobreza infantil: "No podemos permitir que ningún menor pase hambre"
La Diputación de Valladolid ha arrancado el año 2026 haciendo un balance sobre la atención a las personas vulnerables de la provincia. El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, ha presentado el conjunto de programas y actuaciones que desarrolla la institución para combatir la pobreza infantil, una de las "prioridades más absolutas de este equipo de Gobierno”, y que afecta a la alimentación, la educación, el entorno familiar, la salud y el acceso a servicios esenciales.
Íscar ha subrayado que la institución es "perfectamente consciente de que casi una de cada personas de Castilla y León está en riesgo de pobreza, una situación que se agudiza en las zonas rurales y entre las mujeres y los niños", por lo que la estrategia provincial busca garantizar "una vida digna y de calidad a todos los menores de nuestros municipios", actuando tanto sobre sus necesidades básicas como sobre los factores sociales que perpetúan las situaciones de vulnerabilidad. Uno de los ejes principales de esta intervención es el acceso a una alimentación adecuada.
Comedores escolares
"La alimentación es la necesidad más básica. No podemos permitir que ningún menor pase hambre en la provincia", ha afirmado el presidente. A través de los convenios que la Diputación mantiene con Cáritas y Cruz Roja, se garantiza la cobertura de menores que dependen de los comedores escolares mediante la entrega de tarjetas monedero durante los periodos vacacionales.
Además, gracias a estos convenios se facilita la adquisición de alimentos a familias en situación de grave vulnerabilidad económica, llegando a decenas de hogares y menores cada año. La Diputación mantiene una aportación estable de 75.000 euros anuales para cada entidad, a la que se han sumado adendas extraordinarias destinadas a atender necesidades urgentes.
A esta línea de apoyo se suma la derivación al Programa de Asistencia Material Básica del Fondo Social Europeo Plus, que permite la concesión de tarjetas canjeables por alimentos y productos de higiene a familias con menores. En este sentido, Íscar ha recordado que, a través de los distintos recursos activados, "989 menores han recibido su comida cada día durante los dos últimos años".
100.000 euros al Banco de Alimentos
De manera complementaria, la Diputación mantiene un convenio estable con el Banco de Alimentos de Valladolid para reforzar la distribución de productos básicos en toda la provincia. "Nuestra colaboración económica con el Banco de Alimentos alcanzó los 100.000 euros en 2025 y casi 900 personas se benefician cada año de este programa", ha destacado el presidente, subrayando la importancia de esta red solidaria en situaciones de emergencia social.
La Diputación también actúa directamente mediante las Prestaciones de Urgencia Social, que ofrecen una respuesta inmediata a gastos esenciales que las familias no pueden afrontar. En este sentido, Íscar ha puesto el foco en que "en muchos casos se trata de familias con niños que pueden hacer algo tan cotidiano para muchos de nosotros como encender la calefacción en estos días tan fríos".
Evitar la transmisión generacional de la pobreza
El apoyo al entorno familiar constituye otro de los pilares de la estrategia provincial. A través del Programa de Intervención Familiar, profesionales especializadas trabajan en los domicilios con familias que presentan dificultades económicas, educativas, sociales o habitacionales. "No solo damos ayudas, también intervenimos en el hogar para romper el ciclo de la pobreza", ha señalado el presidente.
El Equipo de Inclusión Social (EDIS) desarrolla actuaciones integrales con familias en situación de pobreza o vulnerabilidad económica con el objetivo de evitar la transmisión generacional de la pobreza. Según Íscar, estas intervenciones se centran especialmente "en padres jóvenes para evitar que la pobreza pase de una generación a otra". En el ámbito de los servicios básicos, el Servicio de Ayuda a Domicilio para menores se ha consolidado como un recurso esencial para apoyar a familias con graves dificultades.
"Es un recurso vital para que el menor permanezca con su familia mientras se fortalecen las capacidades de sus cuidadores", ha explicado. Complementa este apoyo el Servicio Integral de Apoyo a Familias en Riesgo de Desahucio, que desde su creación ha atendido a más de 800 familias, protegiendo la estabilidad del hogar, "clave para evitar el estrés y el bajo rendimiento escolar de los niños".
Finalmente, el presidente ha recordado que la lucha contra la pobreza infantil "no se detiene en nuestras fronteras", destacando la financiación de proyectos de cooperación internacional enfocados directamente en la infancia. "Esta Diputación no va a escatimar recursos", ha concluido Íscar, asegurando que se seguirá trabajando "de la mano de los CEAS y de las entidades del tercer sector para que la igualdad de oportunidades sea una realidad para todos los niños de nuestra provincia".