Conmoción en un pueblo de Valladolid tras derrumbarse su iglesia mudéjar, declarada Bien de Interés Cultural
La localidad vallisoletana de Muriel de Zapardiel está en shock. Esta villa de un centenar de habitantes ha sufrido el colapso parcial de su patrimonio. La emblemática Iglesia de Nuestra Señora del Castillo de Muriel ha sufrido a primera hora de este lunes el derrumbamiento de su ábside central dejando una imagen inédita del estado del exterior e interior del templo. Los daños materiales han sido diversos, aunque no ha habido que lamentar daños personales.
Las causas que han provocado el derrumbamiento de la Iglesia mudéjar de Muriel todavía se desconocen y los técnicos de Patrimonio junto a la Archidiócesis de Valladolid han comenzado con la inspección y valoración de los daños registrados. Precisamente, durante la mañana de este lunes 12 de enero se han desplazado hasta el municipio de Muriel de Zapardiel el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, junto con el delegado diocesano de Patrimonio de la Archidiócesis de Valladolid, como titular del inmueble, Juan Carlos Álvarez, el director general de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Prieto, y la delgada territorial de la Junta en Valladolid, Raquel Alonso.
Durante su visita han explorado el templo afectado como paso previo a los trabajos de reconstrucción. El colapso de la Iglesia, que se ha producido sobre las 08.00 horas, ha dejado helada a la localidad y también a toda la provincia, puesto que el colapso de la Iglesia ha sido muy llamativo y además ha ocurrido de forma sorpresiva. Este grave incidente ha provocado un gran disgusto entre los vecinos de la pequeña localidad vallisoletana, situada a 25 kilómetros de Medina del Campo, que han visto como el templo al que acuden a diario se ha venido abajo sorpresivamente. Además, el templo está ubicado en una zona muy transitada del pueblo y en las inmediaciones de la Casa Consistorial.
Lo más curioso es que la Iglesia de Muriel, declarada Bien de Interés Cultural, no presentaba ningún tipo de daño previo ni signos de deterioro. La Iglesia de Nuestra Señora del Castillo de Muriel es una joya románico-mudéjar del siglo XIII, que destaca por sus tres ábsides semicilíndricos, de los cuales el central ha cedido este lunes, y decorados con arquerías ciegas de ladrillo. Gran parte de la estructura ha sido reformada desde el siglo XVI y hasta hoy conserva también una torre defensiva y un interior con artesonado mudéjar y pinturas murales, y junto a ella una importante necrópolis medieval.
Un desastre patrimonial
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santoja, ha reconocido in situ que lo ocurrido en este templo de Muriel de Zapardiel es "un desastre". "Esta es una iglesia importante, una iglesia BIC y es una iglesia mudéjar verdaderamente maravillosa, y es un desastre. Lo que ha sucedido es algo absolutamente imprevisible, los servicios de patrimonio del obispado, habían estado aquí en verano, habían estado revisando, y no se veía ninguna situación en principio preocupante en la iglesia, pero ha sobrevenido esta catástrofe, y es un asunto delicado", reconoció.
Asimismo, el consejero autonómico ha reconocido que desde la Consejería "vamos a proceder de inmediato, pero yo creo que aquí hay una obra seria, no solo lo que se ve, a mí me parece que hay más cosas, pero eso es muy pronto para decirlo". "La verdad es que es absolutamente abrumador, ves estas imágenes y se te viene el mundo a los pies", sentenció.