Comida a domicilio todo el año en los pueblos de Valladolid: 448 personas ya se benefician del servicio
El servicio de comida a domicilio se ha convertido en un recurso esencial para garantizar la calidad de vida y la permanencia de las personas mayores y dependientes en los pueblos de la provincia de Valladolid. Con cerca de medio millar de usuarios y presencia en todos los municipios donde existe necesidad, esta prestación no solo asegura una alimentación adecuada y segura los 365 días del año, sino que también combate el aislamiento, la falta de servicios básicos y la despoblación en el medio rural.
Así lo ha destacado el diputado de Familia e Igualdad, Alfonso Romo, durante su visita a las instalaciones de la empresa encargada de elaborar y distribuir los menús a casa en las zonas rurales de Valladolid. Durante la visita, el diputado provincial ha podido conocer de primera mano el proceso de elaboración, conservación y distribución de los menús que diariamente llegan a centenares de hogares de la provincia, así como el funcionamiento del sistema de catering en línea fría, que garantiza la calidad, seguridad alimentaria y correcta conservación de los alimentos hasta el momento de su consumo.
Romo ha definido este servicio como "una de las joyas de la corona de la Diputación" destacado la importancia de este servicio "básico y esencial" que garantiza la permanencia de las personas mayores y dependientes en sus hogares y en sus pueblos, contribuyendo además a mantener población en el medio rural y a mejorar la calidad de vida de quienes más apoyo necesitan. Asimismo, el servicio ayuda a paliar situaciones derivadas de la falta de comercios de alimentación en algunos pueblos pequeños o de las dificultades de movilidad que presentan muchas personas con altos grados de dependencia o escaso apoyo familiar.
La demanda cada vez es "mayor"
En este sentido, el diputado del Área ha señalado que la Diputación ha puesto todos los recursos necesarios para ampliar este servicio que cuenta con un presupuesto de 3,8 millones de euros para el periodo 2025-2027, ya que "el número de usuarios cada vez es mayor y las necesidades están aumentando". El Servicio de Comida a Domicilio forma parte del Servicio de Ayuda a Domicilio de la Diputación, una prestación integrada en el sistema público de Servicios Sociales de Castilla y León destinada a favorecer la autonomía personal, prevenir situaciones de deterioro y facilitar que las personas permanezcan en su entorno habitual de vida.
Actualmente, el Servicio de Ayuda a Domicilio atiende a 2.138 personas en la provincia, mientras que el servicio específico de comida a domicilio llega a 448 usuarios, de los cuales 322 reciben ambas prestaciones de forma simultánea. El servicio está dirigido a personas residentes en localidades de menos de 20.000 habitantes que se encuentren en situación de dependencia y necesiten apoyo para la realización de actividades básicas de la vida diaria. Además, el servicio de comida a domicilio llega a todas y cada una de las localidades en las que exista una persona usuaria que lo necesite, independientemente de su tamaño o localización. La tramitación de las solicitudes se realiza a través de los Centros de Acción Social, donde se valora la situación de dependencia y se canaliza posteriormente la prestación desde la institución provincial.
Reparto de comida y cena tres veces por semana
La modalidad de comida a domicilio consiste en el reparto de comida y cena en frío, preparada para su conservación en frigorífico y posterior calentamiento antes de su consumo. Las personas usuarias pueden elegir entre distintas modalidades de menú adaptadas a sus necesidades, incluyendo dietas específicas elaboradas por nutricionistas acreditados, como menús triturados, hiposódicos o astringentes. Los menús están diseñados para proporcionar una alimentación completa, equilibrada y variada, adaptada tanto a las necesidades nutricionales como a los gustos y hábitos de las personas usuarias, incorporando además productos de temporada y recetas vinculadas a la gastronomía local.
El sistema contempla un reparto mínimo de tres veces por semana en todos los municipios de la provincia, garantizando así la igualdad de acceso al servicio pese a la dispersión geográfica del territorio provincial. Asimismo, el servicio incluye medidas especiales para situaciones excepcionales, menús festivos en fechas señaladas y protocolos específicos que aseguran las máximas condiciones de higiene y seguridad alimentaria durante todo el proceso de elaboración y distribución.