Una victoria salvavidas para sacar al Real Valladolid de los puestos de descenso
El Real Valladolid respira después de volver a encontrarse con la victoria. Fran Escribá no pudo tener mejor debut en Zorrilla en un encuentro con sensación de final, de bola de partido, y donde los blanquivioletas sonrieron otra vez. Un solitario gol de Marcos André al poco de arrancar la segunda parte valió los tres puntos, a modo de salvavidas, ya que se vuelve a ganar en casa para salir del descenso y además ante un rival directo, como es el Huesca.
En definitiva, un triunfo coger aire para empezar a cambiar la mala dinámica que ha hecho que el Pucela pelee por un objetivo inesperado de aquí a final de temporada. Era un día señalado en Zorrilla y la afición respondió a su equipo y el templo blanquivioleta recuperó a su gente, remando desde el pitido inicial con los jugadores. Más de 18.000 personas en las gradas pucelanos dieron fuerza a los once futbolistas que salieron de inicio en un partido clave. El Pucela de Escribá partía en la posición 19 y el Huesca de Jon Pérez Bolo en la 18, un punto por encima, en puesto de salvación.
El contexto de esta Jornada 28 de LaLiga Hypermotion era de vértigo que Real Valladolid afrontó con poso desde el inicio, con ambición, queriendo demostrar, que esta vez los puntos se iban a quedar en casa. Un empuje que se puso a prueba en el minuto 8 cuando Guilhermo salvó con una mano dura un remate de cabeza de Enol. No generó dudas esa ocasión de los oscenses y los vallisoletanos fueron a más, en una primera mitad propia de un choque con tanto en juego, con más momentos para los locales y a la vez con oportunidades para los visitantes.
Tenés, Marcos André y Ponceau lo intentaron con sendos remates antes de tener, en el minuto 29, la ocasión más clara para los suyos. Un balón de Peter Federico al segundo palo, la dejada con clase de Ponceau y el remate a bocajarro que Marcos André cruzó en exceso y que no encontró la portería defendida por Jiménez. El campo se desequilibraba en favor de los vallisoletanos en una progresión que se prolongó hasta el descanso, sin que el marcador se moviese del 0-0 inicial.
Un gol que vale oro
Tras el paso por vestuarios, el corazón blanquivioleta bombeó con más fuerza porque la situación lo requería. Había mucho en juego para no volcarse sobre el césped. Con la afición pucelana entregada, los jugadores de Fran Escribá entregaron el alma para llegar al balsámico 1-0. En el minuto 53, casi al poco de la reanudación del encuentro Marcos André recuperó al borde del área, se orientó y con la zurda la ajustó al palo desde la frontal para marcar un auténtico golazo. Un grito tronador y de liberación resonó en toda Valladolid porque el Pucela se adelantaba en Zorrilla.
Aún quedaba mucho partido y la tensión iba a más por todo lo que había en juego en la tarde de este sábado. Cada minuto contaba y cada balón era importante. En ese escenario, el Pucela demostró su capacidad para que el balón no quemase en las botas y dominar al adversario que tenía enfrente. Haciéndose fuerte desde atrás, con seguridad defensiva, con Guilherme elevándose a monumental en contadas pero fundamentales acciones. El Real Valladolid pudo sentenciar el choque en el 71´ en una contra, tras un saque de esquina oscense.
Una jugada por banda izquierda liderada por un imperial Carlos Clerc de área a área para servir a Ponceau, quien achicado por un defensor, buscó el ángulo en el mano a mano pero se encontró con los reflejos del portero oscense para sacar el brazo y evitar el 2-0. Escasos minutos después, Chuki también tuvo su oportunidad, pero de nuevo se resistió el gol blanquivioleta. Los nervios estaban a flor de piel según avanzaba el cronómetro y Zorrilla temía que la victoria se escapase en el tramo final del partido. Pero la fortuna estaba del lado blanquivioleta este sábado.
El equipo de Escribá mostró tranquilidad y temple en el césped gracias a su capacidad de retener el balón, minimizar el peligro rival y poder celebrar, al fin un triunfo como locales. Esta victoria pone fin a un mal momento, el de cinco partidos seguidos sin ganar y también pone freno a la debilidad mostrada en Zorrilla esta campaña, donde no se ganaba desde el 3 de noviembre. Tres puntos que mantienen a Escribá invicto tras dos partidos, y ahora el foco está en Málaga, donde el próximo sábado 7 de marzo, a partir de las 21.00 horas, el Pucela buscará seguir creciendo.