Euforia blanquivioleta

El Real Valladolid da un paso más hacia la tranquilidad con un cabezazo de Latasa en el descuento

Sergi Canós fue el encargado de abrir la lata ante el Leganés | Fuente: Real Valladolid
El Pucela de Escriba sigue invicto y devuelve la alegría a la afición blanquivioleta al ganar en el tiempo de añadido al Leganés con un golazo de Latasa

El Real Valladolid volvió a brindar a Zorrilla una de esas victorias especiales. Porque ante el Leganés, el Pucela demostró el corazón de un equipo que es otro desde la llegada de Escriba hace apenas un mes y que ante la adversidad se repone para levantarse más fuerte. El Pucela contagia pasión y entrega, y que pone en pie a la familia vallisoletana. Así, el Real Valladolid ha sumado, en el descuento, una victoria muy importante para seguir escalando en la clasificación y ganar a un rival directo que llegaba a esta Jornada 30 un punto por encima.

Era un encuentro clave, una final, para los pucelanos. Dos equipos tratando de salir de una situación en la que no se imaginaban a principio de temporada y que en el caso de los blanquivioletas, querían sentir el apoyo de su afición. Un duelo directo por alejarse del descenso y donde los jugadores de Escribá fueron muy conscientes de lo que había en juego y desde el primer minuto lo demostraron. Tanto, que el 1-0 al descanso se antojó escaso para las ocasiones de las que se había dispuesto en la primera parte. Chuki gozó de la primera ocasión clara del duelo, cuando en el minuto 5, un disparo mordido de Tenés cayó en las botas del canterano en el área, pero su disparo fue repelido por el portero visitante.

A partir de ahí, los pucelanos crecieron y fueron a más, jugando en campo contrario y haciéndolo con mucho criterio e inteligencia. Se veía un equipo sólido, seguro a balón parado, tranquilo con balón, creativo en la posesión, que llegaba a área rival generando mucho peligro ofensivo. El gol pudo llegar antes, en una oportunidad de Peter o en otra de Chuki, pero fue en el minuto 21, cuando subió finalmente al marcador el 1-0 en un saque de esquina que fue culminado por Tenés, de cabeza, en el segundo palo para adelantar a los suyos. Ahí demostró el gen ganador que Escribá ha transmitido a este Pucela, que lejos de conformarse fue a más buscando el segundo gol de la tranquilidad.

Pudo caer el segundo, pero al descanso se mantuvo la renta mínima. Tras lo visto en la primera mitad, el partido invitaba a pensar en que la segunda mantendría el mismo guion. Pero esto es la Segunda División, aquí no se puede dar nada por hecho. Tras la reanudación, el Leganés mostró sus credenciales y mas allá de otra ocasión de Chuki en el 58´, una clara en un remate que no logró dirigir a puerta, eran los pepinero los que llevaban el peligro. Atrapó el guardameta titular Aceves una opción rival en el minuto 62, pero los madrileños sí acertaron tres escasos minutos después para poner el 1-1 en Zorrilla, obra de Cisse.

Emoción final en Zorrilla

Tras el empate, el Pucela no bajó los brazos y rápidamente se recompuso al empate con un auténtico golazo. Desde el saque de banda rápido de Chuki, para pillar descolocado al rival, Latasa la aguantó en el área y se la devolvió al canterano para poner un centro preciso al segundo palo, donde entraba Ponceu. El francés prolongó con delicadeza para dejar solo a Marcos André y que el delantero blanquivioleta marcase a placer un 2-1 feliz. Aunque la felicidad muchas veces es escurridiza y fugaz, y de poder haber marcado el tercero y sentenciar, llegó fue el empate a 2-2 para volver a balancear el marcador.

Con incertidumbre, porque la acción de Duk en el área acabó con Garriel lesionado en el forcejeo, pero el gol finalmente sí subió. No obstante, quedaba partido. El precedente inmediato de Málaga recordó a los más negativos que aún se podía. Pudo haberlo conseguido Erlien antes del añadido, pero su remate no fue limpio. El tiempo extra de ocho minutos daba margen y no tardó demasiado el Real Valladolid en conseguir el premio, el merecido resultado. En el 92´, una jugada por banda de nuevo de Chuki, puso el balón para Hugo San cerca del córner y el tiempo detenido en ese envío al área.

Latasa , suspendido en el aire en un salto eterno e imperial, el '9' conectó con la pelota para enviarla al ángulo opuesto, al fondo de la red defendida por Juan Soriano para poner el mágico 3-2. Aún faltaban minutos por jugar, más los que añadió el árbitro a esos ocho iniciales para llevar el partido al 100´. Fueron minutos de tensión, especialmente en esa última jugada en la que el Leganés disfrutó una falta muy peligrosa cerca del área, que se desinfló contra la barrera mientras la afición apretaba por ese pitido final que se hizo desear.

El pitido final dejó un 3-2 muy satisfactorio en Zorrilla. El Pucela de Fran Escribá ha recuperado color, alegría y consistencia, dejando un equipo unido de nuevo con la afición. Aunque el camino que queda es largo en esta categoría de plata, la necesidad de puntos y victorias sigue muy presente, aunque esta noche se ha dado un paso más hacia la tranquilidad. De momento, el Real Valladolid tiene 36 puntos tras 30 partidos y en el foco está en la importante visita del próximo domingo 22 de marzo al Mirandés en Anduva.

Ficha Técnica 

(3) Real Valladolid: Aceves; Alejo, Ramón Martínez, Tomeo, Garriel (Hugo San, min. 82); Ponceau (Lachuer, min. 82), Jurić; Peter (Sanseviero, min. 86), Chuki, Tenés (Latasa, min. 69); Marcos André (Erlien, min. 82).

(2) CD Leganés: Juan Soriano; Leiva (Figueredo, min. 86), Miquel, Marvel, Franquesa; Cisse, Melero (Guirao, min. 46), Óscar Plano (Cruz, min. 79); Duk, Diego (Asue, min. 79), Dani Rodríguez.

Goles: 1-0, Tenés, min. 21. 1-1, Cisse, min. 61. 2-1, Marcos André, min. 73. 2-2, Duk, min. 79. 3-2, Latasa, min. 92.

Árbitro: Rafael Sánchez (C.T. murciano) amonestó a los visitantes Melero, Dani Rodríguez; y al local Tomeo.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 30 en LaLiga Hypermotion disputado el sábado 14 de marzo de 2026, a partir de 18.30 horas, en el Estadio José Zorrilla ante 18.321 espectadores. Dentro de la campaña Valladolid hace equipo por el bienestar mental de los adolescentes, los jugadores saltaron al terreno de juego con las camisetas de los ocho clubes vallisoletanos participantes.