Derrota liguera

Un mal día en Guadalajara lleno de imprecisiones condena al Atlético Valladolid

Pablo Herrero durante una jugada del encuentro | Fuente: Atlético Valladolid
Los gladiadores azules no tuvieron su día en el Pabellón David Santamaría y cayeron derrotados por un Balonmano Guadalajara que se jugaba mucho y mostró más deseo del triunfo

Un Balonmano Atlético Valladolid desconocido salió claramente derrotado de pista alcarreña en la jornada de este domingo ante un Guadalajara muy sólido que estuvo espoleado por su afición. Con su gran puesta en escena, los castellanomanchegos llevaron la iniciativa en la primera mitad y remataron la faena dominando una segunda parte aciaga para los pucelanos que se quedaron sin opciones de puntuar.

El equipo vallisoletano tampoco tendrá mucho tiempo para lamentaciones ya que este jueves visitará Huerta del Rey uno de los equipos punteros de la Asobal como el Torrelavega. Lo cierto es que el encuentro en el Pabellón David Santamaría de Guadalajara fue una cita marcada por las ausencias ya que los locales sufrían con cinco bajas, entre ellas nuevamente las de Fabio Chiuffa, Falcón, Gorostidi o Vladic, aunque sí con su última incorporación el brasileño Gustavo De Andrade que hizo un gran partido siendo el máximo anotador con ocho goles.

En el lado del Atlético Valladolid, el míster de los gladiadores azules también tuvo las ausencias de Pisonero y Oliveira. Ya en lo puramente deportivo, el conjunto local saltó a pista muy metido, con una defensa intensa, la seguridad de Nico García bajo palos, todo ello animados por el ambiente que se respiraba en las gradas. En los primeros compases, Guadalajara consiguió dificultar la circulación pucelana y afectando de lleno las anotaciones. Aunque ambos conjuntos veían portería con cuentagotas, los locales abrieron  la puerta a un 3-0 de parcial.

Además la conexión con los pivotes López Boyarizo y Vera funcionó y obligó al primer tiempo muerto de Pisonero, con el 9-5 al cuarto de hora del choque. El míster vallisoletano buscó soluciones en el banquillo, Fodorean, Carvalho, Gedo, Toledo y Serrano a pista, y con las rotaciones, el equipo logró romper su sequía anotadora pero estaba algo impreciso. Aún así, las pérdidas pasaban factura al Atlético Valladolid, y además sufría las exclusiones seguidas de Gedo y Toledo que le obligaba a jugar con cinco jugadores en ataque y a portería vacía.

Al poco, la lesión de Gedo mermó al Atlético Valladolid, que sin embargo trató de esmerarse en defensa a la que sólo la inspiración de la última incorporación alcarreña, Gustavo De Andrade, sacaba rédito. La constancia de los gladiadores azules les permitió acercarse e incluso tuvo el empate en la mano, pero el árbitro anuló un gol de Juan Bar de portería a portería y Sanicentro pudo mantener la ventaja al paso por vestuarios con el 12-11 en el luminoso. A pesar del esfuerzo del final de la primera mitad, el Balonmano Atlético Valladolid tras empatar nada más reanudarse el juego, gracias al tanto  de Jozinovic, se atascó completamente.

El cuadro de José Antonio Requena lo aprovechó para marcharse de cinco tantos con un 4-0 de parcial que bloqueó a los vallisoletanos. Pisonero intentó recomponer al equipo con un nuevo tiempo muerto, optando por el recurso de 5:1 con Miguel Camino en el avanzado y ajustar conceptos defensivos. Pero no era el día de los gladiadores azules, que fallaban balones claros en los seis metros y los locales iban cogiendo más y más confianza con un rango goleador mayor que en el primer tiempo, colocando el 22-15 al minuto 42.

Todo se complicó aún más con la tarjeta azul a Toledo con un conjunto alcarreño que no fallaba desde los siete metros gracias al acertado Santi Simón y con Joan Blanco y Andrade dando un recital ofensivo para irse a la máxima renta del encuentro, y el 29-20 que mandaba en el marcador. El Balonmano Atlético Valladolid herido y en un arranque de amor propio, trató de reducir su desventaja para evitar incluso poner en peligro el average de +10 de la primera vuelta conseguido en Huerta de Rey.

Con una defensa abierta, las paradas de Bar y aprovechando la euforia local con su afición el cuadro vallisoletano con un 0-4 de parcial se puso a cinco, pero no había tiempo para más y los locales se quedaron con dos puntos fundamentales en su lucha por seguir en la Asobal con el definitivo 31-25 en el marcador.