La dura carta de un padre de una niña de 11 años al Real Valladolid: "Ella os lo da todo y vosotros le dais muy poco"
Tristemente, todo parece que sigue igual en el Real Valladolid. Después de la catastrófica pasada temporada con el descenso a Segundo, el cambio de propiedad con el adiós de Ronaldo y la renovación de una plantilla, parece que por el momento no ha surtido efecto en el conjunto vallisoletano. Tras 23 jornadas, el equipo dirigido por Luis García Tevenet es el 15º clasificado de Segunda División con 28 puntos, a tan solo cuatro del descenso. La derrota liguera de este fin de semana ante el Albacete ha hecho mucho daño tanto dentro del vestuario como en la propia afición ya que se esperaba que el Pucela diera un golpe sobre la mesa y despertara después del triunfo ante el Ceuta.
Dentro de este ambiente de desesperación constante que vive desde hace ya varias temporadas la afición del Pucela, un aficionado ha querido abrir su corazón blanquivioleta con la publicación de una carta dirigida al Club de sus amores y al de su hija. Ismael Chimeno ha hecho pública una carta dirigida al conjunto pucelano en la que pone voz al sentimiento de su hija Emma, una niña de 11 años, que recorre cada dos semanas más de 250 kilómetros desde Salamanca para ver jugar a su equipo, al Real Valladolid. En el texto, cargado de emoción y preocupación, este padre pucelano ha denunciado el desgaste de una ilusión infantil forjada a base de derrotas, sacrificios y una fidelidad inquebrantable al escudo blanquivioleta, y apela al Club a cambiar esta malísima dinámica para no romper "un amor tan puro como el de una niña por su equipo".
"Hay noches en las que la miro dormir. Abraza su manta del Real Valladolid como si fuera un salvavidas y yo me pregunto, en silencio, qué hicimos para merecer un amor así... y por qué vosotros no sabéis cuidarlo. Mi hija Emma tiene 11 años y ya ha aprendido a perder con vosotros más veces de las que un niño debería. Pero no se queja, nunca se queja", comienza el escrito. "Vivimos en Salamanca, ella no nació allí, pero su alma vive en Valladolid. Cada quince días recorremos 250 kilómetros, no por obligación, sino por fe. Por esa ilusión que solo tienen los niños y los locos que todavía creen", reconoce este aficionado, quien además confiesa que su hija en el colegio va siempre vestida con los colores del Pucela, y "ccuando toca aguantar bromas, cuando toca ser distinta, nunca baja la cabeza, nunca se quita el escudo".
"Renuncia a cumpleaños de amigos por ir a verte. Guarda sus ahorros como un tesoro para comprarse algo del Pucela. Su estuche, su peluche y su sangre -aunque aún no lo sepa-, son del Real Valladolid. Cada semana la veo ilusionarse, preparar la mochila, cantar, soñar. Y luego llega el partido, y otro golpe y otro más", confiesa Chimeno. "Derrotas que no duelen por el marcador, sino por la sensación de que a nadie le importa; de que nadie lucha como ella lucha, de que nadie siente como ella siente. Y ahí estoy yo, intentando explicarle que perder también es aprender, que el fútbol no siempre devuelve lo que recibe. Pero hay noches en las que no puedo más. Porque no es justo, porque ella os lo da todo... y vosotros le dais muy poco", lamenta este padre.
"Últimamente el Real Valladolid no abraza a los suyos, no protege a los más fieles, no mira a los ojos a quienes creen sin condiciones. Tengo miedo de que un día esa ilusión se canse, de que el brillo se apague, de que deje de cantar camino al estadio", ha admitido. Asimismo, en esta carta, el progenitor blanquivioleta asegura que "esto no va de subir o bajar, va de respetar un amor puro y no romper algo tan frágil como la fe de una niña". "Cuando una niña de 11 años sigue siendo del Real Valladolid después de tanto, eso no es afición, es amor del bueno. Y si algún día deja de creer, no será por perder, será porque vosotros no supisteis cuidar su corazón", finaliza la carta de Ismael Chimeno.
Reacciones a la carta viral
Esta carta que el propio protagonista ha difundido en sus redes sociales ha tenido una gran repercusión entre la afición del Real Valladolid, puesto que muchos blanquivioletas se han sentido identificados y han mostrado su empatía con la pequeña Emma. "Algún día, no sé cuándo, pero algún día Emma volverá a presumir orgullosa del Pucela. Igual que lo hacíamos nosotros no hace tantos años atrás. Ánimo en estos duros momentos blanquivioletas", ha escrito un aficionado. "Ojalá tu niña siga siempre con ese amor por el Real Valladolid y espero que le sea devuelto con creces. Es lo que merece. Gracias por querer al Pucela, los que también lo amamos vemos que no nos podemos dejar ir. Ojalá lo entendieran jugadores y dirigentes", ha sido otro de los mensajes que se han podido leer en redes.