Suma y sigue en Pisuerga

Un coral Baloncesto Valladolid firma ante el Logroño su undécimo triunfo del curso

El jugador Juan García-Abril durante el choque ante el Logi7 LogroBasket | Fuente: CBC Valladolid
El equipo dirigido por David Barrio se impuso al Logi7 LogroBasket por 92-85 en un partido emocionante y abierto

El CBC Valladolid superó a un combativo Logi7 LogroBasket por 92-85, en un partido tosco, duro y aguerrido que exigió el máximo de las ardillas. A pesar del frío y la nieve que caía en la capital durante la jornada del sábado, el equipo de David Barrio no se contagió en absoluto y firmó una buena puesta en escena en Pisuerga. Fares Ochi comenzó mandando con un triple y una canasta en el poste que dieron la iniciativa a los morados. Los locales mantuvieron el mando con buenos ataques, aunque un valiente Logi7 LogroBasket también mostró puntería para recuperar la igualdad a 12-12.

Sin embargo, un triple de los riojanos les otorgó su primera ventaja, en un tramo en el que el entrenador morado tuvo que jugar con un quinteto pequeño y Ordóñez al 'cinco'. Los de Nacho Arbués abrieron el campo y mantuvieron el acierto de tres para seguir por delante, ventaja con la que concluyeron el primer asalto (23-27). El  altísimo tanteo mostraba perfectamente la baja actividad defensiva de un Baloncesto Ciudad de Valladolid que debía subir muchas marchas atrás y en el rebote para superar a un rival con argumentos de nivel. Y aunque tardó en hacerlo el conjunto local, pero poco a poco se afanó.

No de inicio en el segundo cuarto, cuando se vio siete abajo y ya cargado con tres personales, pero tras unos ajustes comenzó a carburar y levantó toda la desventaja hasta colocarse a tiro (29-30). Los locales se mostraron muy activos en defensa y cada vez más sólidos en el rebote a pesar de la falta de centímetros, lograron dar la vuelta a la situación y recuperaron el mando (36-32). LogroBasket fue incapaz de mantener el nivel de acierto de los primeros 15 minutos, y empezó a sufrir para anotar y las ardillas se hicieron fuertes para llegar al descanso con un botín de seis puntos (46-40).

Y es que la ventaja de los castellanos se explicaba simplemente atendiendo a los números, 27 tantos encajados en el primer cuarto, solo 13 en el segundo. Todo pasaba por apretar atrás, por cerrar todas las vías de los logroñeses y poder correr hacia el aro rival. Los locales comenzaron el tercer periodo con dos triples consecutivos de Pablo Martín que abrieron brecha en el marcador para poner el 52-41, aunque los visitantes se agarraron al partido con uñas y dientes. Triple tras triple en los dos lados de la cancha, el encuentro entró en un intercambio de golpes del que salió mejor parado el cuadro visitante.

A los chicos de David Barrio les costaba sumar en estático, pero aún así bastó para encarar los últimos diez minutos con ventaja. Dispuesto a dar el estacazo final, el Baloncesto Ciudad de Valladolid inició con un 4-0 el cuarto asalto, pero ni con esas se fue el equipo riojano. 

Emoción constante en Pisuerga

Tampoco los locales ante un nuevo concierto de pito de la pareja de negro, que comenzaron a desquiciar a unos y otros con compensatorias y un sinfín de faltas en ataque. En una de esas acabó expulsado por cinco personales Lawrence Obajo, complicando la empresa para los visitantes y a falta de seis minutos (75-70). También quedó fuera de la pugna Iker Montero, con otras cinco faltas en su hoja de servicios, y tras una brillante acción de Iñaki Ordóñez con un dos más uno que completó con el tiro libre adicional (78-70) y la expulsión del jugador visitante. Jugada redonda para un CBC que terminó de dar el golpe definitivo con un quinteto de pequeños.

Isern, Arqués y Ordóñez se echaron el equipo a la espalda y fueron los actores principales de una buena actuación coral. Los puntos de los tres distanciaron a las ardillas (88-77) ante un Logroño que lo fio todo al triple, y que con un par de ellos tensó la cuerda por última vez, pero afortunadamente para los intereses vallisoletanos no fue suficiente. El '9' morado se adueñó de las últimas posesiones, Jacob Hanna ejecutó anotando con potencia hacia el aro y los locales cerraron el partido sin sobresaltos tras firmar un maravilloso 92-85 en el Polideportivo Pisuerga.

Así, los morados sumaron el undécimo triunfo del curso y llegan al penúltimo parón como colíder de la Conferencia. Ahora, el Baloncesto Ciudad de Valladolid descansará el próximo fin de semana debido al parón por la Final Four de la Copa España y volverá a la competición el próximo sábado 31 de enero a las 20.00 horas en la pista del CB Valle de Egüés.