Sin tregua

El CBC Valladolid saca de la pista a Ponferrada y se coloca más líder tras una jornada redonda

Juan García-Abril y Pablo Marín celebrando el triunfo ante Ponferrada | Fuente: CBC Valladolid
El CBC Valladolid superó claramente al Ponferrada y puso el broche a un fin de semana perfecto tras las derrotas del Coto Córdoba y de los bercianos, sus inmediatos perseguidores

Victoria redonda para el Baloncesto Ciudad de Valladolid tras imponerse con contundencia al Ponferrada en el Polideportivo Pisuerga. Las ardillas cortocircuitaron a su rival ya desde el segundo cuarto con el 45-32 que mandaba al descanso, y estos en plena catarsis, acabaron con tres expulsados y fuera de sí ante un imperial cuadro morado, que se coloca más líder y sale muy reforzado anímicamente de esta jornada, con la derrota además del Coto Córdoba.

De inicio, las defensas imperaron con claridad sobre los ataques y el 0-0 inicial no se movió hasta pasados los dos minutos y medio de juego. Fares Ochi logró abrir la lata con dos tiros libres y el CBC Valladolid secó al Ponferrada. El técnico David Barrio hizo debutar a Joseba Querejeta, nuevo jugador de los morados, quien lideró desde el puesto de base la primera acometida local. El vitoriano dio ritmo de la mano con Jacob Hanna y por fin pudieron correr las ardillas. Un triple del norteamericano puso tierra de por medio con el cuadro blanquiazul (14-8), pero dio la réplica por partida doble el foráneo Morales para seguir la estela que marcaba el líder.

Aun así, los vallisoletanos estaban cada vez más cómodos y verticales y se llevaron una renta de seis al término de la primera entrega. El Baloncesto Valladolid no se conformó con eso y apretó para golpear con un gran parcial corriendo en transición. Ice Haney de tres elevó la máxima hasta un notable +11 (25-14) en apenas un minuto de cuarto, lo cual obligó al técnico Oriol Pozo a pedir el primer tiempo muerto del derbi. En un visto y no visto, los locales ampliaron la ventaja hasta los 17 tantos, doblando a los blanquiazules. La buena labor local en ambos lados de la pista metió en bonus a los bercianos, y permitió, también con la ventaja de los tiros libres, mantener el colchón para llegar al descanso con un margen importante de 13.

Tras el paso por vestuarios, el Baloncesto Ciudad de Valladolid reanudó la marcha con una marcha más que los visitantes y volvió a pegar otro estirón de ambición. Un dos más uno del mago Haney devolvió el +16 para los suyos, colocando el 51-35 en el luminoso, y frenó las aspiraciones de los bercianos. La renta creció hasta los 21 después de un nuevo cortocircuito de los visitantes, provocado por el altísimo nivel defensivo de los morados.

Decimoquinta victoria del curso

El baloncesto imparable al que nos tienen acostumbradas las ardillas provocó la catarsis del Ponferrada. Los visitantes llegaban a los últimos diez minutos con 28 puntos de diferencia entre ambos equipos. Con la victoria en la mano para los morados, el último acto fue un partido de 10 minutos por el average, premio que podía rubricar aún más el triunfo local o ser el de consolación para los bercianos. Estos, con ímpetu y ganas de pelearlo, iniciaron el cuarto con un 0-8 de parcial que pilló despistado al CBC, aunque rápidamente volvieron a conectarse. En esta lucha final acabó expulsado Riley Hayes en su cruzada particular contra Juan García-Abril.

El referente interior de los bercianos acabó también en vestuarios con 76-56 y cuatro minutos y medio restantes, lo cual propició otro pasito de las ardillas para redondear la jornada. Mientras, el CBC Valladolid volvió a lo suyo, encontró acierto en el triple y acabó de desarbolar por completo a un Ponferrada impotente con el marcador final de 86-58. Los morados remataron la faena y la jornada perfecta con un triunfo, el decimoquinto de la temporada. Ahora, las ardillas tienen por delante seis finales y el próximo sábado volverán a jugar ante su afición con la visita del Reina Proteínas Clavijo.