No para la fiesta

El CBC Valladolid, líder en solitario tras sacar adelante un partido trabado y muy físico ante Morón

Las ardillas celebran la decimotercera victoria de la temporada | Fuente: CBC Valladolid
Los morados se impusieron a otro de los candidatos al ascenso en un partido muy trabajado para sumar el decimotercer triunfo

La fiesta continúa en Pisuerga. El Baloncesto Valladolid volvió a ganar, sumando así su triunfo número 13 de la campaña, en un partido sin demasiado brillo pero en el que logró imponerse al CB Starlabs Morón. El equipo dirigido por David Barrio se impuso con oficio, sólido y solvente a uno de los candidatos al ascenso. Los morados dominaron el choque prácticamente desde el pitido inicial y lograron sentenciarlo en los minutos finales, con acierto y solvencia, para situarse de manera anecdótica como líderes en solitario, ya que Coto Córdoba CB no juega esta jornada al tener su partido ante el Paraíso Interior CB Jaén aplazado.

Los locales arrancaron el choque buscando el aro con verticalidad y fuerza, mostrando las credenciales desde que se lanzó el balón al aire. El CBC Valladolid sacó muy pronto rédito a las faltas del Morón, metiéndoles pronto en bonus. Una labor de siembra que luego permitió los frutos desde la línea de personal y las ardillas tomaron el mando para no soltarlo. David Barrio introdujo rotaciones con el paso de los minutos, subiendo prestaciones y doblegando en el tanteo a un CB Starlabs Morón que se estampaba una y otra vez contra la defensa de los locales (11-6).

En ese tramo lo paró el foráneo José Antonio Santaella y los suyos mejoraron de inmediato, volteando el marcador y terminando el cuarto con acierto y por delante. El segundo asalto comenzó con un Baloncesto Valladolid sufriendo ante el acierto moronero. Los locales resistieron el chaparrón y rápidamente cambiaron la dinámica, volviendo a subir las marchas. El trabajo defensivo y de pico y pala de las ardillas, sacó el premio del bonus de un cuadro visitante que comenzó a cargarse de personales. Edu Arqués lideró un parcial de 9-0, aun con tiempo muerto visitante de por medio, y devolvió el mando al CBC que iba in crescendo.

Los frutos del bonus no tardaron en llegar ante un Morón que paraba cada posesión morada con falta y tiros libres. Si bien los vallisoletanos se dejaron unos cuantos por el camino, lograron mantener el listón defensivo y abrieron brecha con dos triples consecutivos de un diferencial Pau Carreño. Al término del descanso, los morados llegaron con un botín de 43-33 y que pudo ser mayor de no ser por las concesiones desde la línea de personal.

Solventes y acertados

Los vallisoletanos superaban en todos los aspectos del juego a su rival, salvo en el acierto desde el tiro libre, pero el guion cambió tras el paso por vestuarios. Los sevillanos salieron mejor que los vallisoletanos e iniciaron un conato de remontada que tuvo que parar Barrio con tiempo muerto. El preocupante parcial fue de 3-9 hasta que lo detuvo el técnico local. El Baloncesto Valladolid no se encontraba cómodo en el ataque, pero sí consistente atrás y en el rebote, mientas que los andaluces estuvieron a un punto en dos ocasiones, pero los morados pararon la intentona a tiempo y volvieron a estirarse poniendo el 52-47 en Pisuerga.

Arqués asumió galones y liderando a los suyos en la recta final del tercer cuarto, aunque un triple sobre la bocina de los moroneros lo concluyó de la peor manera para los locales (62-59). En el inicio del último asalto, los visitantes lograron la igualada a 62-62, encendiendo las alarmas en Pisuerga. Sin embargo, dos canastas consecutivas de Pablo Martín y Pablo Marín apagaron el fuego, y el ritmo de los visitantes. El equipo morado echó el cierre atrás , reinó en el rebote y pegó el enésimo estirón con seis minutos por disputarse y así sacaron a relucir su mejor versión en el tramo clave del partido, o al menos la más pragmática.

Un triple de Ice Haney aumentó el colchón. El norteamericano, con la confianza renovada y liberado en la esquina, no falló y puso la puntilla a falta de tres minutos (76-67). Afortunadamente, Santaella no pudo reanimar a su equipo que trató de evitarlo con un tiempo muerto y eso que los andaluces no pararon de intentarlo. El CBC no concedió más y estuvo certero desde el tiro libre hasta sentenciar en el carrusel de idas y venidas a la línea. La renta fue suficiente hasta el 84-77 final y que se hizo eterno con el sinfín de faltas señaladas en la recta final para alzarse con la decimotercera victoria de las ardillas.