Dura derrota

El CBC Valladolid, abocado a la épica en Pisuerga para superar la difícil eliminatoria

Fares Ochi durante un tiro libre ante Llíria | Fuente: CBC Valladolid
El Baloncesto Valladolid de David Barrio cayó de forma contundente en su visita al CEB Llíria y obliga a las ardillas a levantar 27 puntos para superar la primera eliminatoria de los playoffs

El inicio de los playoffs de ascenso para el CBC Valladolid no fue el esperado. El Polideportivo Pisuerga se convierte ahora en el escenario decisivo para una serie que necesita un giro heroico por parte de las ardillas para superar al CEB Llíria. Tras un partido que se les escapó en la segunda mitad, con una actuación muy floja tras el descanso, los vallisoletanos tendrán que remontar un déficit de 27 puntos en el partido de vuelta para continuar vivos en la eliminatoria. La falta de acierto desde el tiro libre y de los triples marcaron un partido donde los visitantes apenas pudieron competir durante la primera parte, para luego desplomarse por completo.

David Barrio y su equipo ofrecieron resistencia únicamente en la primera mitad. El último cuarto fue el reflejo de su desmoronamiento, sin capacidad para recortar la ventaja y viendo cómo se alejaban los puntos hasta una dolorosa desventaja de 27 al abandonar el Pabellón Pla de l´Arc. El choque comenzó con un Llíria ligeramente superior en intensidad y efectividad. Los valencianos mostraron mayor agresividad desde el primer instante, capturando el control del juego con un marcador rápido (6-2). Sin embargo, el Baloncesto Valladolid no tardó en responder igualando el ritmo físico, aunque pronto entró en bonus, lo que permitió a Llíria disponer de numerosos tiros libres que aprovecharon para nivelar el 8-8.

Un 2+1 de Iñaki Ordóñez otorgó al CBC su primera ventaja, con una defensa que limitó los triples del CEB Llíria a apenas un acierto en ocho intentos durante el primer cuarto. A pesar de ello, los locales mantuvieron un alto porcentaje en tiros de dos, consiguiendo un marcador ajustado con una pequeña renta de cuatro puntos en un momento, que fue reducida al mínimo al cierre del primer periodo. El segundo cuarto mantuvo la buena dinámica del CBC Valladolid, especialmente gracias a una defensa que buscaba frenar la explosividad desde fuera del perímetro del rival. Las ardillas dieron un paso adelante y lograron un parcial inicial que les permitió distanciarse y forzar el primer tiempo muerto de Javi Vilaplana para poner el 21-27.

Los vallisoletanos mejoraron la intensidad defensiva, aumentando la presión sin cometer faltas excesivas como en el primer cuarto. La segunda unidad, pese a la ausencia de Joseba Querejeta, estuvo a un nivel destacado y extendió la ventaja con facilidad hasta cerca de ocho puntos. No obstante, una buena racha de triples de Llíria al final del descanso cambió el marcador y permitió a los locales llegar al intermedio con ventaja mínima de 41-40.

Desgaste y pérdida de intensidad en la segunda mitad

La segunda parte arrancó con un golpe técnico para Llíria, que anotó un tiro libre y una buena canasta de Pablo Martín, devolvió el mando al equipo visitante. A partir de entonces, el partido subió de intensidad y el ritmo anotador comenzó a ser frenético, una situación que el CBC Valladolid no pudo manejar eficazmente. El equilibrio se mantuvo hasta los últimos seis minutos del tercer cuarto, cuando una lesión en el tobillo de Jaime Palamós cambió el rumbo del juego. La desgracia para los locales no detuvo su racha anotadora, sino que motivó al equipo para ampliar la ventaja. Llíria se colocó cinco puntos arriba y tras un tiempo muerto de Barrio, su ventaja aumentó hasta los ocho puntos con un triple de Víctor Pérez.

Ya en el último cuarto, la diferencia creció hasta un amenazante 69-58. Lejos de reaccionar para intentar reducir la gran distancia, el Baloncesto Ciudad de Valladolid se vio cada vez más superado por la falta de acierto y la ansiedad. CEB Llíria supo administrar su ventaja con maestría, encontrando puntos con facilidad cerca del aro sin depender de los triples. Al equipo vallisoletano se le vio frustrado y bloqueado ante un implacable desacierto en tiros exterior con 0 de 14 en triples, y sólo un 27/40 en tiros libres. Esta combinación de nervios y malas decisiones provocó numerosos errores de los morados que se tradujeron en la máxima ventaja para los locales de 102-75 al final del choque.

Ahora, el CBC Valladolid afronta la necesidad de una hazaña épica en el partido de vuelta, que tendrá lugar en el Polideportivo Pisuerga el próximo sábado 2 de mayo a las 19.00 horas, donde las ardillas deberán revertir esta complicada situación y seguir aspirando a la siguiente ronda de los playoffs.