El Baloncesto Ciudad de Valladolid se queda sin gasolina para obrar la machada en Sevilla
El CBC Valladolid se quedó a un suspiro de conseguir el triunfo en Sevilla. Cualquier elogio sobre lo que hizo el cuadro vallisoletano ante el Insolac Caja 87 se queda corto para calificarlo, y es que a los chicos de David Barrio les faltó muy poco para lograr la victoria y les penalizó llegar al tramo final con poca gasolina para obrar una magnífica machada. Las ardillas firmaron un partidazo, el cual dominó durante prácticamente 30 minutos con una rotación de ocho jugadores, aunque todo terminó de la peor manera posible con al caer en el último minuto por 81-75. Sin gasolina ni piernas, las ardillas no pudieron dar la campanada en el último minuto y cedieron ante un rival que superó a las ardillas en la tabla por el basketaverage.
El encuentro de esta Jornada 22 de la Segunda FEB arrancó con acierto y ritmo, y los vallisoletanos asumieron el mando gracias a un triple de Pablo Marín, una canasta de Iñaki Ordóñez y un dos más uno de Fares Ochi. Esta salido supuso un 2-8 de inicio que mantuvieron los visitantes durante buena parte del primer cuarto, aunque la reacción de los locales no se hizo esperar. Los sevillanos lograron levantar la desventaja a base de triples y recuperaron la igualada a 10-10, sacando rédito de su profundidad de plantilla. El CBC Valladolid mantuvo el tipo, saliendo fortalecidos atrás y dominando el rebote. Adrià Alonso tuvo que parar el duelo con el 14-19 después de dos canastas consecutivas de Edu Arqués y de Juan García-Abril.
Excelente segunda unidad
El magnífico nivel de la segunda unidad morada permitió abrir brecha y los castellanos finalizaron el primer acto con su máxima ventaja hasta el momento (18-27). El reto para los visitantes iba a estar en mantener ese botín y resistir el paso de los minutos en Sevilla. Sin Sam Taiwo, Pau Isern y Joseba Querejeta, el preparador morado se presentaba en San Pablo con una rotación de diez jugadores, con nueve profesionales más Pablo Hernández del filial. Así, la dificultad era máxima y las ardillas respondieron con su mejor versión ante la adversidad. Insolac Caja inició el segundo asalto con un 4-0 de parcial que rápidamente devolvió el Pucela con un triple de Fares Ochi y una canasta más de Pablo Marín.
El CBC paró la primera intentona de reacción local que no iba a ser la última. De hecho, la ventaja morada se amplió hasta los once, lo que obligó de nuevo al técnico local a gastar un tiempo muerto (23-34). Sin duda, estos fueron los mejores minutos de los visitantes, volando sobre el parqué de San Pablo. Pero nuevamente llegó la réplica de los andaluces con un Josep Franch, que sumó dos triples consecutivos y puso a los suyos otra vez a rebufo de los morados. Con 31-36, a cinco después de haber tenido una renta de trece, lo paró Barrio para recomponer a su equipo. En ese tramo emergió Edu Arqués ya que el ala-pívot anotó cinco consecutivos, logrando distanciar a los suyos al 33-41, aunque un nuevo triple de Franch mantuvo a los sevillanos aferrados.
El CBC se quedó sin gasolina para el final
Aún faltaba lo más duro para las ardillas, aguantar las embestidas de un equipazo en un ambiente hostil y resistir a las minutadas de una rotación cortísima. De entrada, los sevillanos reanudaron la marcha mejor que los pucelanos y recuperaron su desventaja tras un 5-0 de salida. Ambos equipos entraron en un intercambio de golpes y unos minutos de ritmo y canastas sin un claro vencedor, del que salió mejor el CBC Valladolid que consiguió meter en bonus a los sevillanos con seis minutos de cuarto aún por disputarse y sacó una ligera ventaja de nuevo (47-52). El partido creció en intensidad y tensión. Un nuevo estirón de los andaluces, les otorgó su primera ventaja del partido, con la que se llegó a los últimos diez minutos.
El CBC ya estaba en la reserva después de 30 minutos brillantes, mientras que a los locales se les notaba más descansados y llegaban con más piernas a la última batalla en la que se iba a decidir todo. Los de David Barrio mantuvieron el listón altísimo en todos los aspectos, aunque también lo hizo Insolac Caja 87, con mayor profundidad de banquillo. Así, ahora eran los locales quienes imponían su ritmo, mandando también en el marcador desde el sorpasso. Los vallisoletanos con coraje, trataban de meterse en el encuentro y llegaron a los últimos cuatro minutos a tiro de los sevillanos (70-66). Y es que aunque Insolac Caja parecía que iba a firmar la escapada definitiva, los morados todavía tuvieron arrestos para un intento más.
Los morados tensaron todavía más la cuerda poniéndose a tiro con el 74-72 y tuvieron bola para igualar o ponerse por delante, pero Fares Ochi lanzó un triple al hierro. Esta fue la última bala del Baloncesto Valladolid que perdió ante un Insolac Caja 87 que selló la victoria desde el tiro libre, con sangre fría y frescura. Ahora, los morados volverán a Pisuerga para recibir al Coto Córdoba, el líder de la Conferencia, el sábado 28 de marzo a las 19.00 horas