Adiós Camino

El Atlético Valladolid confirma su mejor clasificación histórica en Asobal en una jornada de despedidas en Huerta del Rey

Miguel Camino disputando su último partido como gladiador azul | Fuente: Atlético Valladolid
El Atlético Valladolid termina la Liga Asobal con triunfo ante el Nava en Huerta del Rey, en un partido que supuso el adiós de varios jugadores, entre ellos la leyenda Miguel Camino

El Balonmano Atlético Valladolid cerró la temporada liguera con triunfo en una jornada marcada por el sofocante calor y por la despedida de varios jugadores, entre ellos uno de los capitanes tras 10 campañas en el Club, Miguel Camino. Así, los gladiadores azules se impusieron por la mínima en un emocionante derbi autonómico a Balonmano Nava por un ajustado 36-35. Fue un partido en el que entrenador David Pisonero aprovechó para hacer probaturas de cara a la próxima temporada y dar minutos a jugadores menos habituales que respondieron de manera notable.

Cierto es que el Balonmano Atlético Valladolid ya sabía de antemano que quedaría sexto, su mejor posición histórica, después de la derrota del Ademar en el otro derbi autonómico de la jornada ante el Tubos Aranda al tenerle ganado el average. Sin embargo, eso no disipó la intensidad, ambición y ganas con la que los gladiadores azules saltaron a pista, dignificando la competición y sabiendo que aún les queda por delante el reto de la Copa del Rey en Alicante, aunque el rival en cuartos sea el inabordable Barça. Esa salida en tromba ante un rival atenazado por lo que se jugaba se tradujo en la primera ventaja clara en el marcador, parcial de 5-0 a los 5 minutos de inicio, lo que obligó a pedir tiempo muerto del entrenador navero.

Pisonero había sorprendido de inicio dando el premio de la titularidad en portería al júnior Nico Giráldez, que tuvo una excelente aportación en la primera parte. También como no podía ser de otra manera, al querido Miguel Camino, que jugaba su último encuentro en Huerta del Rey y se despedía de la afición pucelana como jugador profesional. Pero poco a poco el ímpetu inicial local fue remitiendo. Nava le fue tomando el pulso a un partido muy importante para ellos y recortando paso a paso la renta en contra. El tiempo muerto de Villagrán surtió efecto y su equipo, espoleado por la numerosa afición navera desplazada a Huerta del Rey, se rehizo con una mejor defensa, la inspiración de Mateus Buda en portería y el liderazgo del luso Joao Bandeira en ataque.

David Pisonero también desde el banco trató de cortar la mayor dinámica positiva del Viveros Herol y los locales siguieron bastante tiempo por delante el choque (11-9). El preparador local introdujo rotaciones con Pons, Pablo Herrero en direccción, Jorge Serrano, que saltó a pista para anotar un 7 metros, un acertado Jozinovic o Alejandro Pisonero. Aún así el cuadro segoviano ya era otro, con dos parciales de 0-4 casi consecutivos logró el empate a 16-16 a la media hora de partido, impidiendo correr al Atlético Valladolid y haciendo sufrir a su circulación. Con igualdad total, el encuentro llegaría al descanso empatado a 17-17.

Apretado final en Huerta del Rey

En la segunda mitad, los gladiadores azules aprovecharon las exclusiones seguidas de Pancho Ahumada y Herranz para volver a pegar un pequeño estirón, 24-21 al minuto 40, tras gol del homenajeado Miguel Camino. Pero los visitantes no se rindieron aunque tuvo que vérselas con Juan Bar, que también pudo despedirse de la afición vallisoletana sustituyendo a un gran Giráldez bajo palos. David Pisonero llegó también a usar el doble pivote, y uno de ellos, el brasileño Carvalho, actuó minutos en defensa y en ataque funcionó a la perfección, así como Lucas Ribeiro, y desde el extremo también Tao Gey-Emparan, resolviendo con eficacia.

Con el meollo del encuentro en juego, los segovianos pusieron en práctica una defensa 5:1 con Roca en el avanzado que dificultó las acciones pucelanas. En ataque daban réplica al Atlético Valladolid conscientes la posibilidad de evitar la eliminatoria de permanencia. Con una intensa defensa y la dirección de Rui Baptista más el acierto de Bandeira y Reig, Nava se puso a uno a falta de 5 minutos (34-33). En esa tesitura se preveía un nuevo final de mucha tensión porque todo estaba en juego, con la insistencia del conjunto segoviano en no dejar escapar los puntos, y por si las fuerzas abandonaban a los vallisoletanos o le entraban las dudas en el desenlace.

Pero ahí Oliveira no perdonó y en el marco propio emergió la figura de Juan Manuel Bar. El veterano argentino con dos acciones cruciales, un 7 metros detenido a Marugán y con el reloj a cero, una mano ganadora en el golpe franco del goleador navero Bandeira, cerró el triunfo para igualar, junto al mejor puesto, la máxima puntuación histórica del club en Asobal con 33 puntos.