Descanso y salud

¿Alergia estacional o problema en el colchón? Carlos de Ciberdescans responde

Una mujer cambiando las sábanas de su cama
Los ácaros, invisibles pero presentes en el colchón, pueden intensificar síntomas como congestión o estornudos durante la primavera más allá del efecto del polen

Hay personas que cada primavera se levantan varios días seguidos con la nariz taponada, la garganta rara o una sensación de haber descansado peor, y dan por hecho que todo viene de fuera. Del polen, del cambio de tiempo, del aire que entra por la ventana. Pero a veces el origen no está en la calle, sino en el dormitorio. Más en concreto, en el colchón. No siempre se piensa en ello a la primera. Cuando aparecen estornudos por la noche, picor de ojos al acostarse o congestión nada más levantarse, lo habitual es achacarlo a una alergia estacional sin ir mucho más allá. Sin embargo, la primavera también reactiva otro problema doméstico mucho menos visible y bastante más cercano de lo que parece, el de los ácaros.

Para aclarar qué hay de verdad, qué señales conviene tener en cuenta y hasta qué punto el colchón puede influir en todo esto, conversamos con Carlos, quién gerenta la tienda de descanso y colchones Ciberdescans. "Con la llegada de la primavera, muchas personas vuelven a dormir con la ventana abierta, cambian el edredón y notan que descansan peor justo cuando debería ocurrir lo contrario. Aparecen los estornudos nocturnos, la nariz taponada al amanecer o esa incomodidad difícil de concretar. Y aunque lo primero suele ser culpar al polen, no siempre es un problema que venga de la calle", explica.

Su primera idea no apunta tanto al colchón, sino al contexto. "A veces se habla de los ácaros como si fueran algo excepcional, y no lo son. Forman parte del entorno doméstico. El problema empieza cuando encuentran un ambiente favorable y la persona que duerme allí tiene sensibilidad o alergia", indica. En ese punto, recuerda algo que suele pasar desapercibido. El colchón no vive aislado. Recoge calor, humedad y partículas de uso diario, y por eso se convierte en uno de los lugares donde más conviene fijarse cuando aparecen síntomas repetidos.

Dudas más comunes

"Con temperaturas suaves y cierta humedad, los ácaros encuentran mejores condiciones. Por eso hay épocas del año en las que mucha gente nota más congestión, más estornudos o más incomodidad al dormir", aclara. Una de las dudas más comunes, dice, es cómo distinguir si esas molestias tienen relación con el colchón o si se deben a otra cosa. "Cuando los síntomas se concentran sobre todo al acostarte o al levantarte, y luego mejoran a lo largo del día, merece la pena revisar el entorno de descanso. No siempre será por ácaros, claro, pero sí es una señal para prestar atención", señala. 

También menciona otra confusión muy habitual. "Hay personas que piensan que si no ven nada raro, no hay problema. Pero precisamente con los ácaros casi nunca hay una señal visible. Lo que suele avisar es el cuerpo", asegura.  Ventilar la habitación cada mañana, dejar la cama destapada un rato antes de hacerla, cambiar la ropa de cama con regularidad y utilizar protectores lavables son, a su juicio, algunas de las medidas más útiles.

Continuamos preguntándole por los colchones, "la higiene del dormitorio es básica, pero también hay colchones que incorporan tecnologías pensadas para ofrecer una mayor protección. Pikolin por ejemplo, ofrece la Triple Barrera, un tratamiento que actúa sobre ácaros, bacterias y hongos en las tapas acolchadas y laterales del colchón. Y en Bultex® encontramos soluciones como la Barrera Total®, que incorpora esa protección higiénica desde el interior del propio colchón". 

Tecnología del colchón

Sin embargo, insiste con que la tecnología del colchón no ofrece soluciones mágicas. "Un colchón con protección hipoalergénica ayuda, por supuesto, pero no sustituye los hábitos de higiene y ventilación. Si una habitación acumula humedad, si no se airea bien o si la ropa de cama no se cambia con frecuencia, el problema no desaparece solo porque el colchón tenga un tratamiento", destaca.

Al hablar de opciones concretas, Carlos pone sobre la mesa el colchón Draco, dentro de la gama Bultex, como uno de los modelos que mejor encajan en perfiles especialmente sensibles a todo lo relacionado con la higiene del descanso. Lo menciona como ejemplo de hacia dónde mira hoy una parte del consumidor, que ya no solo pregunta por firmeza o confort, sino también por protección frente a ácaros, bacterias y hongos.

También le preguntamos por una confusión bastante frecuente entre los términos antiácaros e hipoalergénico, que a menudo se usan como si fueran exactamente lo mismo. "No es idéntico. La protección antiácaros actúa frente a ese parásito en concreto. Lo hipoalergénico busca reducir la probabilidad de provocar reacciones alérgicas.

Muchas veces van de la mano, pero conviene no mezclar conceptos porque no significan exactamente lo mismo", explica. No obstante, evita presentar el cambio de colchón como una solución inmediata. Cuando le preguntamos si estos síntomas bastan para pensar en uno nuevo, matiza. "No necesariamente. Hay que mirar cuántos años tiene, en qué estado está y si todavía ofrece el confort y el soporte adecuados", responde. En su opinión, lo razonable es empezar por los hábitos de higiene y limpieza del dormitorio.

El colchón y todo su conjunto

El colchón importa, pero no lo hace todo. "La almohada, los protectores, las sábanas, la base y hasta la forma en que se ventila la habitación forman parte del descanso. Cuando alguien busca una explicación, lo mejor es mirar el conjunto", ha agregado. La primavera, en el fondo, no trae el problema de cero. Lo que hace es acentuarlo. Obliga a preguntarse si esa congestión mañanera, esos estornudos nocturnos o esa sensación de cama cargada son tan normales como parecía.

Durante mucho tiempo hemos dado por hecho que descansar mal era casi una consecuencia inevitable del ritmo de vida, de la edad o de las estaciones. Pero a veces la solución pasa por algo tan simple como prestar más atención a las rutinas de higiene y cuidado del dormitorio.