Mañueco toma posesión por tercera vez como presidente de la Junta con el objetivo de "ilusionar a Castilla y León"
Alfonso Fernández Mañueco ha tomado posesión este jueves 11 de junio como presidente de la Junta de Castilla y León en un acto celebrado en las Cortes autonómicas, donde asumió por tercera vez la máxima responsabilidad institucional de la Comunidad. En un discurso marcado por las referencias a la responsabilidad, la gestión y la confianza en el futuro de la Comunidad, el reelegido presidente lanzó un mensaje de optimismo y apeló a la necesidad de "ilusionar a Castilla y León" durante los próximos cuatro años.
La ceremonia reunió a numerosas autoridades políticas, institucionales y sociales. Entre los asistentes destacaron los presidentes de comunidades autónomas vecinas y cercanas a Castilla y León como el presidente de Galicia, Alfonso Rueda, el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, y la presidenta de Extremadura, María Guardiola. También estuvo presente el expresidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, a quien Fernández Mañueco dedicó unas palabras de reconocimiento al considerarlo "un gran ejemplo de inteligencia política, de sabiduría y de buen hacer en momentos especialmente difíciles para España".
Durante su intervención, el ya nuevo presidente de la Junta quiso agradecer el respaldo recibido tras haber obtenido la confianza de las Cortes de Castilla y León y reivindicó la continuidad de un proyecto político que afronta una nueva legislatura sustentada en el acuerdo de gobierno entre PP y Vox. Uno de los conceptos centrales de su discurso fue la responsabilidad, una palabra que repitió como eje de su acción política. "Asumo mi nueva etapa de gobierno con satisfacción, ilusión y responsabilidad", ha afirmado Mañueco ante los asistentes.
"Gran respaldo parlamentario"
El presidente del Ejecutivo autonómico explicó que esa responsabilidad implica cumplir el programa de gobierno respaldado por la mayoría parlamentaria y ofrecer respuestas eficaces a las necesidades de los ciudadanos. "Y responsabilidad para cumplir puntualmente un programa de gobierno, fruto de un pacto que cuenta con gran respaldo parlamentario", ha señalado Mañueco. La otra gran idea fuerte del discurso fue la necesidad de recuperar la confianza colectiva en las posibilidades de la Comunidad. Mañueco defendió una política centrada en las personas y alejada de la confrontación, basada en resultados tangibles para el medio rural, los jóvenes, los mayores, los autónomos, los agricultores y los trabajadores.
"La que oye, actúa y une. La que cunde", resumió al describir su modelo de gestión. En este contexto, pronunció una de las frases más destacadas de la jornada al reivindicar el papel de la política como motor de esperanza. "Sólo así la política podrá cumplir su función de estimular a la sociedad y alentar sus anhelos. De encauzar sus iniciativas, de ilusionarla. Porque una política que no ilusione no sirve de nada", afirmó. Ese mensaje culminó con la declaración que marcó el tono de toda la intervención, asegurando que "esto es lo que quiero hacer durante los próximos cuatro años: ilusionar a Castilla y León".
"Castilla y León necesitar creer en sí misma"
Además, el presidente de la Junta defendió que Castilla y León "no necesita reinventarse, sólo creer en sí misma", reivindicando una Comunidad "pujante, innovadora y con unos servicios públicos excelentes". También, Fernández Mañueco apostó por seguir atrayendo talento, generando empleo y creando oportunidades para fijar población y facilitar proyectos de vida en el territorio. En la recta final de su discurso, hizo un llamamiento a la participación de toda la sociedad castellana y leonesa en la construcción del futuro de la Comunidad. "Castilla y León es una tierra por la que merece la pena luchar y arriesgarse", afirmó antes de convocar a ciudadanos e instituciones a trabajar juntos para mantener el liderazgo histórico de la Comunidad y afrontar con confianza los desafíos de los próximos años.
Con este mensaje de confianza, responsabilidad y esperanza, Alfonso Fernández Mañueco inició oficialmente una nueva legislatura al frente de la Junta de Castilla y León, con el compromiso de convertir la gestión en resultados y de hacer de la ilusión una de las principales herramientas de gobierno para los próximos cuatro años.