Paisaje natural devastado

Los bomberos de Valladolid ayudan a frenar el grave incendio de Ávila que mantiene en vilo a toda la Comunidad

Intervención de los Bomberos de la Diputación de Valladolid en el incendio de Burgohondo
La Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Valladolid han enviado dotaciones de bomberos para reforzar el operativo de extinción en la zona de Burgohondo, en Ávila

El incendio forestal que devora desde hace días la provincia de Ávila ha convertido buena parte del sur de Castilla y León en un escenario de devastación. Miles de hectáreas reducidas a cenizas, municipios desalojados, vecinos confinados por el humo y un valioso patrimonio natural gravemente dañado reflejan la magnitud de una emergencia que mantiene movilizados a miles de efectivos y que continúa fuera de la capacidad de extinción.

El fuego, favorecido por las altas temperaturas y las fuertes rachas de viento, ha obligado a declarar la Emergencia de Interés Nacional con la Situación Operativa 3, ante el riesgo de que pueda confluir con los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid. El incendio de Burgohondo permanece activo tras haber calcinado ya entre 13.000 y 15.000 hectáreas, con un perímetro que alcanza los 71 kilómetros. La emergencia afecta de forma directa a más de 13.000 personas, de las que unas 8.000 han tenido que ser evacuadas a Burgohondo, El Hoyo de Pinares o Villanueva de Ávila, además de campings y alojamientos turísticos, mientras cerca de 5.000 vecinos permanecen confinados en Navaluenga, Cebreros y El Tiemblo debido a la intensa presencia de humo.

Afectada la Reserva Natural del Valle de Iruelas

Las llamas han arrasado parte de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios naturales más valiosos de Castilla y León y refugio de una de las mayores colonias europeas de buitre negro. En los momentos más críticos, el incendio llegó a avanzar hasta tres kilómetros en apenas 40 minutos, impulsado por rachas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora y unas condiciones meteorológicas extremas. Ante esta situación, el Ministerio del Interior coordina un amplio dispositivo integrado por más de 3.000 efectivos, entre ellos miembros de la Unidad Militar de Emergencias, brigadas forestales, bomberos de distintas administraciones y numerosos medios aéreos, con el objetivo prioritario de proteger los núcleos urbanos y evitar que el fuego alcance el Valle del Tiétar y pueda unirse al gran incendio declarado en la Comunidad de Madrid.

Los bomberos de Valladolid, sobre el terreno

En este operativo también participan los Bomberos de la Diputación de Valladolid, desplazados a la provincia abulense tras la petición de apoyo realizada por la Junta de Castilla y León a través del operativo autonómico de emergencias. Un primer contingente formado por cinco bomberos voluntarios llegó a la zona durante la madrugada del viernes. Horas después, el dispositivo fue reforzado con otros cuatro efectivos, que relevaron al primer equipo para garantizar la continuidad de las labores de extinción. Además, está previsto que otros cuatro bomberos partan a las 15.00 para sustituir a los efectivos que permanecen actualmente trabajando sobre el terreno.

El operativo de la provincia vallisoletana ha desplazado dos bombas nodrizas pesadas y un vehículo ligero 4x4, medios que han intervenido allí donde las necesidades lo requerían, siempre bajo la coordinación de los Puestos de Mando Avanzado de Medio Ambiente, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias. Las actuaciones de los Bomberos de la Diputación se han centrado especialmente en la protección de viviendas, naves e infraestructuras, así como en el apoyo a las zonas evacuadas de municipios como El Tiemblo, Cebreros, La Rinconada y la urbanización La Atalaya.

La Diputación Provincial ha asegurado que mantendrá su colaboración con el sistema autonómico de Protección Civil mientras persista la emergencia, realizando nuevos relevos de personal en función de la evolución del incendio. A este despliegue se ha sumado igualmente el Ayuntamiento de Valladolid, que ha enviado una dotación de Bomberos municipales para colaborar en las tareas de extinción del incendio de Burgohondo. El Consistorio ha previsto que este equipo sea relevado diariamente hasta que el incendio quede controlado.

Una investigación abierta

Paralelamente a las labores de extinción, la Guardia Civil mantiene abierta una investigación sobre el origen del incendio. Según los primeros informes del Seprona, el fuego se habría iniciado por una negligencia relacionada con el uso de maquinaria pesada en una franja horaria y una zona donde esta actividad estaba prohibida debido al elevado riesgo de incendios. Como consecuencia de las pesquisas, una persona ya ha sido detenida y otra está siendo investigada. Los dos autores investigados provocaron unas chispas al usar esta maquinaría que habría sido el origen del fuego